Lorenzo Kom’boa Ervin [Propuesta para una red de grupos de Cruz Negra Anarquista (1994)]

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Prefacio a la segunda edición

Este folleto está dedicado a todas las personas que sufren en las mazmorras de Norteamérica, y todxs esxs revolucionarixs que han perdido sus vidas en prisión en cualquier lugar del mundo. Escribí esto por primera vez en 1979, con la esperanza de poder plantear la cuestión de lxs presxs polítcxs, y dar lugar a la construcción de un movimiento de apoyo a prisionerxs, que pueda salvar a todas esas personas que entraron en prisión después de mí, de un destino de muerte en vida, como el que sufrí (15 años en prisión), o de una muerte violenta como la del compañero George Jackson, la de los prisioneros de Attica, asesinados por esbirros del estado bajo las órdenes del billonario gobernador John D. Rockefeller, durante la revuelta de ese penal en 1971; el revolucionario afro Andaliwa Clark asesinado en New Jersey durante un intento de fuga; o el brutal asesinato del preso político anarquista Carl Harp, fundador del colectivo Dragón Negro Anarquista, en la prisión estatal de Washington, muerto en 1981.

Ojore N. Lutalo, quien se describe como un preso político anarquista neo-africano, y está confinado en la penitenciaría estatal de New Jersey en Trenton, ha sido citado diciendo que “un movimiento que no apoya sus presxs, es una farsa.” Obviamente estoy de acuerdo con esto, y está claro que tenemos que hacer de la Cruz Negra Anarquista un movimiento de masas, en lugar de una serie de colectividades aisladas que quieren apoyar presxs particulares. Como alguien que pasó por ese proceso como preso político (1969-1983), sé de primera mano que una estructura de apoyo fragmentada no funcionará. Como tampoco funcionará el apoyo sectario, y con esto me refiero a no trabajar con otrxs por su ideología, o negarse a apoyar presxs por razones ideológicas. Esta es la antítesis de la defensa de la lucha de clases, y realmente es una traición oportunista. Debemos trabajar con quienes crean en el principio democrático de la defensa de la lucha de clases, independientemente de cualquier otro desacuerdo político.

Nuestro objetivo es construir un movimiento de masas lo suficientemente fuerte como para liberar a todxs lxs presxs políticxs, y para arrasar con las prisiones en la tierra. Los prisioneros como Ojore, lo plantean como nuestra más alta prioridad. Podemos y debemos liberar a lxs presxs encarceladxs o torturadxs por sus creencias políticas o su actividad revolucionaria. Y si tuviéramos un movimiento fuerte, ¡Podríamos liberarlos hoy! Esto quedó demostrado en el caso del preso anarquista Martin Sostre. Él estuvo encarcelado en la década de 1960, y fue liberado gracias a un movimiento de masas compuesto por todo tipo de radicales, grupos de apoyo a presxs, y otros sectores conscientes.

No todxs pueden ser liberadxs por movimientos de masas, pero la mayoría puede. También hay que reconocer que algunxs tendrán que ser liberadxs a través de la acción militar. El estado simplemente ha jurado no liberar a algunas personas mientras estas vivan, ya que representan una amenaza para la seguridad de la institucionalidad. George Jackson obviamente era una de estas personas, pero hay otras vivas y en prisión. El movimiento anarquista y otros movimientos radicales en Norteamérica deben construir una lucha subterránea capaz de llevar a cabo acciones como la liberación de Assata Shakur a finales de los 70, y llevar a estas personas a un refugio seguro. No es fácil, pero debemos hacerlo. Lxs presxs deben considerar la dificultad de tomar este tipo de acciones militares, mientras que lxs compañerxs afuera deben considerar la grave amenaza a la vida de quienes aún están adentro. Este no es un tema fácil, es una cuestión de vida o muerte en ambos extremos del espectro.

Tal movimiento no puede construirse de la noche a la mañana, pero el problema es que no estamos más cerca de él que cuando yo estaba en la cárcel, haciéndome la misma pregunta que el grupo de internos se hacía tantas veces: ¿Me han olvidado? ¿Debo pelear esta batalla solo? Este no debería ser el caso, pero lo es. Entonces: si nuestros movimientos revolucionarias afuera son débiles, no podremos construir un movimiento capaz de liberar a lxs presxs o luchar por el cambio social.

Introducción

La Cruz Negra Anarquista es una red internacional de grupos autónomos que trabaja para asegurar que lxs presxs anarquistas, de la lucha de clases, entre otrxs, no sean olvidadxs.

La Cruz Roja Anarquista inició en la Rusia zarista con el fin de organizar el apoyo a lxs presxs políticxs capturadxs por la policía, y para organizar la autodefensa contra los ataques políticos por parte del ejército cosaco. Durante la guerra civil rusa, cambiaron el nombre a Cruz Negra con el fin de evitar confusiones con la Cruz Roja, que estaba realizando otro tipo de apoyos en el país. Después de que los bolcheviques tomaron el poder, el movimiento anarquista trasladó su sede a Berlín y continuó ayudando a lxs presxs del nuevo régimen, así como a las víctimas del fascismo italiano y otros.

La Cruz Negra se vino abajo durante la depresión de 1930, debido a la increíble demanda de sus servicios y una disminución de la ayuda financiera. Pero a finales de 1960 la organización resurgió en Gran Bretaña, donde trabajó por primera vez para ayudar a lxs presxs de la resistencia española que habían sobrevivido la guerra civil y seguían luchando contra la policía del dictador Franco. Ahora se ha expandido y trabaja en diferentes lugares, con contactos y otros grupos de Cruz Negra en muchos países alrededor del mundo. La sección norteamericana empezó a comienzos de 1980.

La CNA espera llamar la atención sobre la difícil situación de todxs lxs presxs, incluyendo lxs presxs psiquiátricxs, con énfasis en los anarquistas y de la lucha de clases; y, a través del contacto y la información sobre presxs anarquistas, inspirar una resistencia anti-autoritaria y el movimiento de apoyo en el exterior. Aunque no somos capaces (salvo algunas excepciones) de enviar ayuda financiera constante a nuestrxs compañerxs en prisión, mantenemos un contacto regular con el mayor número de presxs posible, hacemos visitas y todo cuanto esté a nuestro alcance para evitar que se sientan aisladxs. Con el permiso de lxs presxs, financiamos e iniciamos comités de defensa pro fondos, para emergencias legales o de otro tipo, y organizamos manifestaciones de solidaridad con anarquistas encarceladxs y otrxs presxs.

Creemos, como la mayoría de lxs anarquistas, que las cárceles no tienen ninguna función útil (excepto para el beneficio de las clases dominantes) y deben ser abolidas, junto con el estado. Nos diferenciamos de lxs reformistas liberales de la prisión y grupos como Amnistía Internacional principalmente en dos cosas: primero, creemos en la abolición de ambos, del sistema penitenciario y de la sociedad que la crea, e iniciamos nuestras acciones con eso en mente; segundo, creemos en la resistencia directa para lograr una sociedad sin clases y sin estado.

Grupos como Amnistía Internacional obstaculizan el apoyo a toda persona acusada de los denominados actos violentos, insinuando de este modo que cualquier persona que se resiste a la opresión y toma las armas en defensa propia o durante una insurrección revolucionaria, no es digna de apoyo. El mensaje es claro: no te resistas. Nuestro mensaje es exactamente el opuesto, y eso es lo que trabajamos para apoyar. Compartimos un compromiso con el anarquismo revolucionario en oposición al liberalismo, al egoísmo o al legalismo.

Fuera del trabajo penitenciario, la CNA está comprometida con la resistencia más amplia en la que muchxs de estxs presxs están comprometidxs. Vemos una necesidad real de que lxs anarquistas se organicen de una forma militante, para enfrentarnos al Estado y evitar la derrota. Lo que también se necesita es compromiso con la política revolucionaria. Vemos la creación de organizaciones de defensa anarquistas como la CNA, como parte necesaria del crecimiento y desarrollo de un movimiento de resistencia anarquista, sin separarnos de la lucha revolucionaria, para acabar luchando por una reforma penitenciaria.

Como anarquistas creemos en promover de la acción directa y la organización colectiva en el lugar de trabajo, las escuelas, la comunidad y las calles, como una forma de recuperar el control de nuestras vidas, creando una sociedad basada en el apoyo mutuo y la cooperación.

¡Arrasemos con las cárceles, liberemos a lxs prisionerxs!

Propósito del movimiento

El propósito declarado de la Red de CNA es asistir activamente a lxs presxs en su lucha por obtener derechos civiles y humanos, y ayudarles en su lucha contra el estado, la sociedad de clases, el sistema penal y judicial. El sistema penitenciario es el puño armado del estado, y es un sistema para la esclavitud estatal. No es realmente para “criminales” u otrxs “desviadxs sociales”, y no existe para la “protección de la sociedad.”

Es para el control social y la represión política. Por lo tanto, debemos oponernos a él en todo momento, y en última instancia, destruirlo por completo. La abolición de las cárceles, el sistema de leyes y el estado capitalista es el objetivo final de todx anarquista sincerx, sin embargo, no parece haber ningún acuerdo claro en el movimiento anarquista, para poner esfuerzo activo en ese deseo anti-autoritario. Debemos organizar nuestros recursos para apoyar a todxs lxs presxs políticxs y de la lucha de clases si de verdad queremos ser sus aliadxs, y tenemos que dar más que palabras.

Organizarnos contra el enemigo, el sistema judicial y penal es algo tanto ofensivo como defensivo. Hemos de contar con personas, grupos y las masas de la comunidad. Debemos informar a gran escala a la gente de las atrocidades y la inhumanidad de las cárceles, lo válido de nuestra lucha y la necesidad de su apoyo. Debemos alentar la organización de nuestras comunidades para atacar el sistema penitenciario como una abominación moral y social, y debemos luchar para liberar a todxs lxs presxs políticxs y de la lucha social.

El trabajo defensivo consiste en satisfacer las necesidades de lxs presxs: si esas necesidades derivan de la opresión diaria de las prisiones, la policía, los tribunales, o la represión intensiva por las autoridades del estado, la sociedad carcelaria y de clases. El grupo de apoyo a presxs responde a estas necesidades principalmente en dos formas:

  1. Enseñando a la comunidad sobre la naturaleza racial y de clase de las prisiones y el sistema legal, y cómo luchar contra él;
  1. Formando grupos de apoyo afuera a nivel local y nacional, con el fin de garantizar la defensa y supervivencia de lxs presxs del ataque del enemigo, y de las condiciones inhumanas de reclusión. Debería haber grupos de CNA por todo el continente.

Trabajo ofensivo significa desafiar directamente la existencia de las cárceles, y ese trabajo también consiste en hacer campaña activamente contra las condiciones de las prisiones, y propaganda de los casos reales de prisionerxs políticxs o de lucha de clases, (es decir, presxs encarceladxs por razones políticas específicas, y los que se han vuelto políticamente conscientes de las razones de su opresión en la cárcel, como las víctimas de montajes) a la mayor audiencia posible.

Tenemos que hacer esto con el fin de exponer, avergonzar, aislar, confundir y desmoralizar el sistema jurídico y penal del enemigo, y también para ganarnos a la gente de la comunidad, para que apoye las luchas de lxs presxs.

Algunas de nuestras actividades de protesta incluyen este programa de 15 puntos:

  1. Organizar comités de defensa de presxs políticxs en favor de lxs presxs señaladxs o condenadxs injustamente por los tribunales capitalistas por sus creencias políticas y sociales, o su organización en la cárcel. Para alguien presx en manos del estado por cargos políticos, ¡el comité de defensa es el instrumento más eficaz para luchar por su libertad!
  1. Protestas, marchas y manifestaciones callejeras en favor de los derechos de lxs presxs y en contra de las acciones represivas de las autoridades del estado/sociedad de clases. Tales protestas se llevarán a cabo alrededor y en las prisiones, “correccionales”, cortes (donde los casos de lxs presxs políticxs estén siendo juzgados, o demandas por derechos de lxs presxs estén siendo debatidas), en la Casa Blanca, el Congreso de Estados Unidos, legislaturas estatales, mansiones de gobernadores y otros símbolos de la dominación de clase y de la opresión a lxs presxs.
  1. Escribir comunicados de prensa y celebrar conferencias para medios de comunicación alternativa y radical (y en ocasiones medios de comunicación capitalista), aparecer en las noticias y/o programas de radio para hablar de las cárceles. También se debe dar prioridad a emitir un boletín o periódico de presxs con un enfoque anarquista. De hecho, el viejo “Bandera Negra”, anteriormente órgano del grupo de la Cruz Negra Anarquista en Londres, Inglaterra (que ha dejado de publicarse), se debe retomar. (Recuerdo lo que el boletín “HAPOTOC” y “Bandera Negra” hicieron para dar a conocer y politizar mi caso cuando estaba en prisión.)
  1. Disponer y asegurar materiales de lectura revolucionarios y anarquistas para lxs presxs, y luchar por su derecho a recibir este material si la guardia de la cárcel trata de prohibirlo por cualquier razón.

5.Enviar a lxs funcionarixs de prisiones, autoridades estatales y de la sociedad de clases de todo el continente, una avalancha de telegramas, cartas y peticiones sobre el maltrato de presxs, especialmente lxs políticx, y activistas en prisión (que son “peligrosxs” a los ojos de lxs oficiales de la cárcel). ¡Hazles saber que hay alguien observando todos sus movimientos y que lxs presxs no están solxs!

  1. Organizar una brigada telefónica para llamar continuamente a “correccionales” y otras autoridadades, sobre el tratamiento a lxs reclusxs. Esto es especialmente importante si hay un ataque enemigo a algúnx presx políticx, o una protesta permanente en prisión.
  1. Organizar un fondo de defensa legal para recaudar dinero para los gastos legales y asegurar los servicios de una defensa, donde sea necesario, para asistir a lxs presxs con casos penales o disciplinarios que deriven de su organización en prisión, o el acoso por parte de lxs oficiales de las cárceles.
  1. Organizar y participar en coaliciones con organizaciones sociales, de apoyo a presxs, afro, pro derechos de las mujeres, gay, de la iglesia, de izquierda, y otros grupos diversos, con el fin de integrarlxs a la lucha contra la cárcel en el movimiento general para el cambio social en Norteamérica.
  1. Ayudar a presxs a obtener su libertad condicional o indulto, asegurándoles un lugar para quedarse, un trabajo, algunas referencias o nombres en una petición exigiendo su libertad, cuando son elegibles para libertad condicional, o están buscando la clemencia ejecutiva. Puede que sea necesario llevar a cabo manifestaciones y otras acciones de protesta para exigir la liberación de ciertos prisionerxs que lxs oficiales de las cárceles insistan en mantener encerradxs, a pesar de que legalmente ya deberían haber sido liberadxs.
  1. Organizar un comité de correspondencia de gente que escriba a presxs, averigüe sobre las condiciones de las cárceles, y muestre su solidaridad y preocupación humana. Además de escribir cartas de protesta a lxs funcionarixs de las cárceles, lxs políticxs, los medios de comunicación, grupos de apoyo, organizaciones profesionales o legales y otras personas, sobre las condiciones que se viven en prisión. La CNA también tiene que funcionar como un Comité de Observaciones para entrar en las cárceles, puede visitar presxs, investigar sus quejas, cuestionar funcionarixs, y supervisar las cárceles por violación de los derechos de lxs presxs.
  1. Trabajar contra la pena de muerte y exponerla como un instrumento de genocidio racial, de represión política y de clase. Nunca olvidar a los mártires de Haymarket, Sacco y Vanzetti, y tantxs otrxs condenadxs a muerte “legalmente” por el estado, que así como Mumia Abu-Jamal, han sido sentenciadxs a muerte.
  1. Exponer la falacia del sistema capitalista de policía, de que las leyes y las cárceles son para la protección de la sociedad, o una necesidad social. Deberíamos celebrar foros comunitarios sobre la delincuencia, el sistema penitenciario, el racismo y el capitalismo, para exponer al sistema mismo como el crimen, y para mostrar que no hay otra forma para la paz y la armonía, que la anarquía.
  1. Establecer comités de amnistía de la Cruz Negra por todo el continente, para exigir la libertad y la amnistía de lxs presxs políticxs y de la lucha de clases, además de la abolición de las prisiones.

Exigir la inmediata puesta en libertad de presxs que han cumplido condenas innecesariamente largas.

  1. Exigir el cierre inmediato de todas las unidades de control en las prisiones federales y estatales. Debemos hacer marchas masivas en las cárceles, frente a oficinas de políticxs, en oficinas de “correccionales”. Debemos hacer que el tema de las unidades de control en las cárceles norteamericanas sea un tema internacional de derechos humanos, además de tratar de liberar a todxs estxs presxs en un calendario estricto.
  1. Quienes están fuera del movimiento de apoyo a presxs (y sobre todo en las unidades subterráneas) deben estar dispuestxs a participar en acciones armadas de apoyo. Cuando la vida de lxs presxs políticxs o de la lucha de clases esté en peligro inmediato, deben ser liberadxs por la fuerza. Esta es una medida extrema para condiciones represivas extremas. No se puede tomar a la ligera y sin pleno conocimiento de las consecuencias. Pero debido a la sangrienta guerra del estado contra sus inocentes víctimas, debe considerarse y llevarse a cabo.

Política

Tenemos que evitar el sectarismo cuando se trate de luchar por los derechos y la libertad de las víctimas de la esclavitud de la prisión o del estado. Nuestra política debe ser para trabajar con y para cualquier grupo de apoyo a presxs, siempre y cuando trabajen sinceramente y en unidad con nosotrxs. Hacemos esto con el fin de obtener la mayor cantidad posible de movilización por parte de las personas de apoyo al movimiento a presxs, y los casos de presxs políticxs y de la lucha de clases. Sin embargo, no vamos a subordinar nuestros ideales ni nuestra identidad como anti-autoritarixs y anarquistas a cualquier otra lucha o agrupación. Y no vamos a sostener los ataques o a pedir disculpas por nuestras creencias en un mundo libertario, en lugar de un estado socialista o uno imperialista y occidental. No vamos a moderar nuestra lucha, ni nuestras lenguas con respecto a cualquier injusticia que veamos en cualquier lugar, con el fin de dar cabida a cualquier persona, amiga o enemiga.

Conclusión

En el pasado, el estado estadounidense ha asesinado y encarcelado a demasiadxs de nuestrxs compañerxs anarquistas: Alexander Berkman, los mártires de Haymarket, miembros de la IWW (Industrial Workers of the World) como Joe Hill. Sacco y Vanzetti, Martin Sostre, Carl Harp y tantxs otrxs. También muchxs presxs anarquistar están hoy en prisión, como Ojore N. Lutalo, Shaka Shakur, junto con otrxs presxs políticxs del Black Liberation Army, o Partido de las Panteras Negras, como Herman Bell, Sundiata Acoli, mariscal Eddie Conway. Debemos organizarnos para garantizar que estxs compañerxs (y otrxs aún en prisión) sean liberadxs, e impedir que una represión mayor por parte del estado o de la sociedad de clases imperante tenga lugar.

Por lo tanto, hay que hablar de cómo hacemos que la Cruz Negra Anarquista sea un movimiento de masas contra la represión del estado, uno que pueda contrarrestar el accionar del capitalismo hacia un estado policial, junto con nuestro trabajo en la lucha contra la prisión. No podemos liberar a ningúnx presx sin la construcción de un movimiento de masas que enlace a todas las personas a favor de los derechos democráticos. Por eso he dicho que no podemos participar en la política sectaria. El caso de Martin Sostre en los 70, que a pesar de ser anarquista, no se rehusó a recibir el apoyo de liberales, comunistas, cristianxs, musulmanxs o cualquiera que creyera en la injusticia de su condena, debería ser un ejemplo perfecto. La única razón por la que fue liberado, fue ese movimiento de masas y agitación compuesto por un sector inmenso de la población que exigía su libertad. El gobernador de Nueva York concedió su perdón. Es un suicidio político para unx presx políticx, y el movimiento que le apoye, tomar una posición sectaria y rehusarse a trabajar con otrxs, aunque podamos estar en desacuerdo con vehemencia con ellxs en toda una serie de cosas. Esta es una cuestión de vida o muerte, donde las reglas habituales no aplican. La única cuestión es la libertad de la persona detenida. Tenemos que trabajar con todos los diferentes comités de apoyo a presxs polítics que podrían trabajar con nosotrxs.

No estamos en 1979, la época en la que por primera vez escribí este folleto. No había ninguna CNA en Norteamérica como ahora. Puede haber 50 secciones de la CNA en todo el mundo actualmente. Debemos unirlas en una poderosa tendencia, con su propia prensa, su orientación política y su agenda. Espero que podamos formalizar el grupo, aunque no necesariamente centralizando el movimiento. Necesitamos construir una federación de grupos de CNA para poder arrasar con las cárceles y liberar a todxs lxs presxs políticxs y de la lucha de clases. Podemos construir un fuerte y revolucionario movimiento internacional de lucha contra las prisiones, ya que ahora contamos con activistas en muchos países que están de acuerdo con la CNA. Muchxs otrxs se nos podrían unir, si supieran lo que estamos haciendo.

Esta conferencia también debería incluir a otros movimientos, como observadores y participantes. Algunos de estos grupos son comités de defensa de presxs polítcxs y han trabajado en casos por muchos años, así como el de Geronimo Pratt, Sundiata Acol y otrxs presxs políticxs. Han estado muy aislados y con pocos recursos. Pero también hay grupos del partido comunista, la Alianza Nacional Contra el Racismo y la Represión Política, que por años ha tenido una reputación cuestionable por sus relaciones y por su tibio apoyo a presxs políticxs, a pesar de que cuenta con enormes recursos legales y financieros. Este grupo debe apoyar la liberación de lxs presxs de una manera real, o ser expuesto de la manera más despiadada. Ya no podemos tolerar traidorxs ni oportunistas en esta lucha.

Podemos construir este movimiento revolucionario de CNA, pero si vamos a comprometernos ambxs, presxs y el movimiento afuera. Hay mucho por hacer, esto no es un juego y es muy grave. Pero la alternativa de no hacer nada es todavía más peligrosa: más van a sufrir y a morir. Hagamos una diferencia con una vigorosa red de grupos de CNA.

¡Tendremos nuestra libertad, o nivelaremos la tierra en nuestros intentos por ganarla!

Publicado por Monkeywrench Press y la fundación del trabajador autodidacta de la IWW, Filadelfia.

Este folleto puede ser reproducido parcialmente o en su totalidad por cualquier grupo revolucionario o de justicia social, sin embargo queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido por cualquier medio para gobiernos o corporaciones, incluyendo fotocopias y medios electrónicos.

Lorenzo Kom’boa Ervin es un escritor, activista y anarquista afro, miembro del partido de las Panteras Negras.

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