Duque

Conversación Nacional: Demagogia Estatal

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Tras las jornadas de lucha convocadas en el marco del paro nacional que el próximo sábado 21 cumple 1 mes en Colombia y coincidiendo con el protocolo habitual, el gobierno de turno decidió convocar a un diálogo con los alcaldes electos y diferentes gremios, principalmente empresarios con miras a establecer puntos de convergencia para “solucionar” la conflictividad social. No sobra recordar que esta estrategia también obedece a un poco disimulado intento por calmar los vientos de inconformidad y descontento que ha venido manifestando el pueblo a lo largo de estas jornadas de movilización, mostrándose falsamente como un gobierno amplio, dialogante y conciliador. A continuación, daremos una breve mirada sobre los principales ejes de la mencionada conversación con algunos comentarios que nos suscita a la luz de lo que ha venido siendo la presente coyuntura en el país.

 1- Transparencia y lucha contra la corrupción

El primer punto a tratar fue el de la transparencia y lucha contra la corrupción, “bandera de lucha” que ha llevado Duque en su gobierno según varias de sus declaraciones. Duque hizo mención de su programa “Estado Simple, Colombia Ágil” cuyo principal objetivo era eliminar, racionalizar y digitalizar los trámites que lograban ser el principal obstáculo para la transparencia, afirmó el mandatario, esto con el fin de evitar las fugas de corrupción en la tramitología estatal. En ese sentido, para agosto de 2019 debían haberse intervenido al menos 800 trámites, no obstante, si hacemos un balance del gobierno de Iván Duque en materia de corrupción, es ineludible mencionar que los escándalos que han tenido cierta repercusión mediática involucran a personas que han sido parte del gabinete con el que trabaja, que aquellos trámites intervenidos no llegan ni a 100 y que el principal problema de corrupción se encuentra profundamente ligado a los sectores vinculados a la para-política y, en efecto, el uribismo.

Entre tanto, otro aspecto a tratar fue el de la austeridad y eficiencia que pretende aplicar Duque a lo largo de su gobierno: 6 billones de pesos serán ahorrados durante su gobierno según sus propios cálculos, donde supuestamente se ahorrará desde la racionalización de nóminas, gastos en publicidad y viáticos. Sin embargo, los hechos contrastan con las palabras y para la muestra un botón: en Julio de 2019 Duque firmó el aumento de salario a congresistas cuyo valor oscila entre los 31 y 32 millones. Tampoco podemos olvidar el contrato ilícito que se realizó con la participación de la Ministra de Transporte referente a la ruta del sol y la gran suma de dinero que el Centro Democrático ha invertido en su publicidad. Frente a este último aspecto, vale la pena recordar que el ex-candidato a la alcaldía de Bogotá Miguel Uribe, quien sonó en algún momento como reemplazo de la Ministra del Interior, Nancy Patricia Gutierréz, invirtió más de quinientos millones de pesos en su campaña sin contar que no asistió al primer debate de la CNU (Corporación Unificada Nacional) para revelar las primeras cuentas.

Con estas y otras perlas, el balance en temas de lucha contra la corrupción es desalentador, y como práctica común de las toldas uribistas, poco o nada transparente.

 Fuente: https://id.presidencia.gov.co/Paginas/prensa/2019/190104-Lucha-contra-la-corrupcion-maxima-prioridad-del-Gobierno-del-Presidente-Duque.aspx

 

2- Educación

El segundo punto a tratar es el concerniente al ámbito educativo, en el cual, el mandatario afirmó que la educación va “viento en popa”, que es inclusiva y pertinente en materias de transporte y alimentación para los estudiantes, que todos los niños y niñas tendrán la oportunidad de pertenecer al sistema educativo y lograrán cumplir sus metas. Duque resaltó su compromiso respecto al fortalecimiento de los insumos y los recursos en términos presupuestales para el sector de la educación, y, por último, habló del seguimiento a los estudiantes rurales con miras a evitar la deserción, promover la permanencia y los proyectos flexibles adaptados a los diferentes contextos.

Ahora bien, es necesario aclarar que al igual que en la transparencia y la lucha contra la corrupción nada se ha cumplido a cabalidad. En un primer momento, la educación no ha sido inclusiva teniendo en cuenta que pese a tener uno o dos estudiantes con necesidades especiales en los salones, los docentes no cuentan con los recursos para atender a sus necesidades comenzando por la gran cantidad de estudiantes por salón, sumado a ello, habría que incluir la constante precarización de la labor docente, la injerencia de organismos internacionales en el diseño de mallas curriculares funcionales a las necesidades de la presente faceta neoliberal, entre otras circunstancias. Tampoco podemos desconocer la ausencia de recursos que tiene la educación superior pública desde hace más de 20 años y los problemas de corrupción que le colindan, para ratificar véase  un par de ejemplos: tenemos a la Universidad Distrital Francisco José de Caldas cuyo rector podría estar involucrado en el robo de más de 11 mil millones de pesos destinados para la infraestructura de la institución, y por otra parte, el rector de la Universidad Pedagógica Nacional afirmó que hay un déficit de aproximadamente 18 billones de pesos. Así puestas las cosas, aparece en el panorama que la discusión y reivindicaciones del sector educativo no son un asunto baladí. Es más que legítima la importancia de salir a las calles, informarse acerca de la coyuntura del país y expresar la inconformidad por este gobierno que miente, intimida, empobrece y asesina.

Fuente: https://www.google.com/amp/s/amp.larepublica.co/economia/universidades-reclaman-recursos-para-cubrir-deficit-que-llegaria-a-los-18-billones-2777359

 3- Paz con legalidad

Con el desarrollo de éste eje, el gobierno Duque pretende llegar a zonas históricamente afectadas por la violencia, para garantizar el desarrollo de las zonas rurales, proteger la vida digna y evitar las actividades ilegales, según la discursiva oficial. El objetivo principal, según nos cuentan, es actuar con base a lo discutido para corregir y nutrir la implementación de la política de paz con legalidad. Este es uno de los ejes que más genera ampolla, pues no es un secreto que el incumplimiento en la implementación de los acuerdos alcanzados con las FARC-EP ha sido una constante durante el gobierno de Duque. Aunque desde el gobierno se asegure que éste eje pretende ir más allá de la implementación de los acuerdos, varios sectores que han sido convocados para participar en este se han negado porque el sólo nombre del mismo presupone ilegalidad en los acuerdos alcanzados -entre otras razones-. La movilización de diversos sectores sociales que se ha venido acrecentando en los últimos días, reclama a gritos condiciones de vida digna para la población, sin embargo, la respuesta estatal ha sido, como siempre, la represión. Cabe preguntarse qué vida digna pretenden proteger, sí esta no existe para las clases desposeídas de este país, sí la criminalización de la protesta y el pensamiento crítico es pan de cada día, y en general, la muerte, la persecución y el miedo, son las fuentes de las que bebe una paz funcional al modelo de sangre y despojo que se ha impuesto en Colombia.

4- Medioambiente

En su propósito de acción medioambiental, “Plan Nacional de Desarrollo por la Sostenibilidad: “Producir conservando, conservar produciendo”, el gobierno Duque, tomó como base el ya manido concepto de “desarrollo sostenible”, amparado en las instituciones ministeriales para desplegar todo un plan de acción que combatiera la deforestación, según las cifras del IDEAM, en el primer año de Duque, bajó de 220.000 hectáreas a 197.000 hectáreas. Sin embargo al hacer una pesquisa más allá de los meros indicadores, nos daremos cuenta que el plan del mandatario es incompatible si de un plan ambiental serio y respetuoso con la naturaleza hablamos, en primer lugar, tenemos temas más complejos que la mera conservación cuantitativa de la floresta tropical. Dicho esto, mucho de lo establecido en los planes económicos del gobierno apenas si se diferencia del aliento extractivista que ha manejado la política económica colombiana en los últimos 30 años, con un discurso soterrado y ambiguo sobre el fracking, en el que ni lo rechaza ni lo alienta. No obstante, muchos de sus pronunciamientos nos dejan entrever las intenciones de ceder a los grandes consorcios extractivistas quienes presionan no solo para realizar prospecciones en lugares tan delicados para las relaciones ecológicas como el páramo de Santurbán, prueba de ello es el lobby que hizo contra la demanda del Decreto 3004 del 26 de diciembre de 2013, el cual buscaba reglamentar la exploración y explotación de hidrocarburos en yacimientos no convencionales, Decreto que fue suspendido a inicios de Septiembre en el Consejo de Estado.

Un segundo punto en el que podemos ahondar, es la obsoleta y destructiva práctica de la aspersión con glifosato para la erradicación de cultivos ilícitos, componente altamente cancerígeno y prohibido en muchos países a lo largo del globo. Esta actividad ya ha probado su ineficacia y también su inminente daño a los ecosistemas donde es utilizado y el deterioro a la salud de los pobladores donde es asperjado; esta es una de las más fuertes contradicciones que podemos ver en plano ambiental del gobierno. Lo anterior, es solo uno de los matices de la política criminal que se impone en Colombia en relación con la naturaleza, así pues, es importante que demos una mirada a la laxa legislatura de este gobierno respecto a la explotación de la fauna marina, prueba de esto es la perpetuación de una cuota de pesca de tiburones en el pacífico colombiano convirtiéndose en punta de lanza para una posible apertura  para la caza indiscriminada de estos especímenes junto con la cruel práctica denominada coloquialmente como “aleteo” .

Aunque podríamos ahondar en muchos otros puntos que nos dejan ver el poco o nulo compromiso del gobierno en materia ambiental, estos tres factores reúnen en mayor medida la labor negligente o desinteresada de Iván Duque frente al compromiso social con las poblaciones que sufren los vaivenes de la lógica extractivista, o, con aquellos que conviven con los cultivos ilícitos en medio de una existencia marcada por la precariedad. En últimas, se trata de la desidia frente al compromiso que hoy se hace urgente para la humanidad en materia medioambiental.

 5- Fortalecimiento de las instituciones

Este eje se centra en el respeto de la constitución y la ley, pues según el gobierno esto es la base de la sociedad. Sostienen que la constitución colombiana es ejemplo de garantías y derechos, pero hace falta avanzar para que estos principios tengan aplicación en todos los rincones del país.  A pesar de lo rimbombante de los enunciados, no hay mayor desarrollo frente a lo que pretende trabajar este eje ya que es demasiado vago lo que se menciona del mismo. No obstante, estas afirmaciones dan lugar a diversos cuestionamientos. Hablan del respeto a la constitución y la ley, aún cuando es de conocimiento público que el partido de gobierno tiene en sus filas bastantes casos de incumplimientos de las leyes que dicen defender. De qué garantías y derechos constitucionales se habla, cuando en el país estos son violados a diario. Como ejemplo de lo anterior, está el derecho a la protesta, mientras en cámaras aseguran que lo respetarán en otras instancias dan la orden de perseguir y asesinar a quienes se atrevan a hacerlo; los acontecimientos de las últimas semanas lo dejan en evidencia. La estigmatización de la protesta social hace parte de la estructura fundamental de la política de gobierno de Iván Duque, y su mentor, el capataz del Uberrimo.

El proyecto político que representa Duque busca consolidar un Estado Policial y Militar que logre perpetuar una sociedad basada en la doctrina del enemigo interno, que tanto le ha servido a los grandes capitales para expoliar las riquezas de las regiones y la explotación de las clases desposeídas cada vez más precarizadas.

6- Crecimiento con equidad

Uno de los sofismas más grandes elaborado por el gobierno actual es ese del “crecimiento con equidad”, cuya premisa radica en la máxima neoliberal de las privatizaciones y la búsqueda incesante de capital extranjero. Con unos indicadores escuetos, la vicepresidenta hace unas semanas nos muestra airosa un porcentaje de 3% en el crecimiento de la economía colombiana, pero ¿cómo se refleja esto en nuestra vida cotidiana? Aún no es claro, y todo indica que los únicos beneficiados son los ricos y los super ricos de siempre. Lo que sí nos indican las propias fuentes oficiales –con  cifras bastante conservadoras- es un desempleo de más del 9%, y una brecha social cada vez más grande, con reformas de austeridad (siguiendo las directrices del rapaz Fondo Monetario Internacional) tales como la infame reforma pensional y reforma tributaria aprobada recientemente, se direccionan los nefastos efectos de estas políticas hacia la mayoría de colombianos y colombianas, en un país que tiene la vergüenza de contar con los indicadores más altos de desigualdad en América Latina después de Haití.

Con este panorama podemos ver las mismas fórmulas de hambre y austeridad que desde hace más de 20 años los distintos gobiernos de Colombia han implementado. En correspondencia, Iván Duque no puede ser considerado bajo ninguna óptica como una posible solución para las difíciles condiciones que se ensañan contra las desposeídas en el país, por el contrario, está más que claro que cumplirá a cabalidad con su papel de profundizar la disparidad y el modelo neo liberal, cuyo sistema tiende a agudizar las contradicciones propias del capitalismo como nos lo muestra el panorama global actual.

Lxs anarquistas y las votaciones en Colombia

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Vídeo resumen de la jornada de discusión llevada a cabo el 12 de Junio en Bogotá, Colombia, respecto al papel de lxs anarquistas en las elecciones.

¡Siempre perdemos!

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La jornada de elecciones del pasado 27 de mayo aparece como un momento histórico trascendental para la vida de millones de personas, pues se dice, que a partir de lo ocurrido se presentan al país dos rutas diametralmente opuestas para los años venideros: El infierno de Duque o el paraíso de Petro. Teniendo en cuenta el momento político actual y la correlación de fuerzas existente, es muy probable que en la segunda vuelta quien salga victorioso en los comicios electorales, sea el títere del gamonal que gobierna desde la comodidad del Ubérrimo. Con ello, resulta evidente que la política de mano dura será la constante, por lo menos durante los próximos cuatro años. Ahora bien, en este panorama nuestra apuesta analítica no va encaminada a depositar incontables esfuerzos que contribuyan a hacerle un contra peso a Duque mediante una táctica publicitaria de convencimiento de masas. A nuestro juicio, lo interesante del escenario que se avecina, radica en la necesidad de desarrollar una nueva estrategia que permita acumular fuerzas para enfrentar la arremetida de la ultraderecha criolla, y conjuntamente, de forma colectiva encontremos soluciones a los problemas estructurales que afrontamos como sociedad.

Sin embargo, es engorroso el panorama de país que Duque se piensa para su mandato, que, aunque nunca reconoceremos (sea de éste o de Petro), en un cortísimo y corto plazo, no beneficiará los intereses de las clases oprimidas ni tampoco su movilización y exigencia de demandas. Por el contrario, se vislumbra una unificación de poderes que estarán al alcance de sus intereses, tan cercanos al fascismo: Control del poder ejecutivo (presidencia); del legislativo con Uribe, como presidente del Congreso; y la posible unificación de las cortes en la rama judicial, tendría un totalitarismo absoluto para su gobernanza, entre otros males. Leer el resto de esta entrada »