Anarquismo

Arte Anarquismo y Vargas Vila

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Vargassub

Ninguna época mejor para los jóvenes que ahora

buscan orientarse por los áridos senderos del Arte y

la Literatura, que la época actual, anárquica y desorbitada,

carente de toda norma, y lo que es doloroso decir, carente

de todo ideal…, época apta para construir sobre las ruinas.

Vargas Vila1

En el presente texto haremos una breve aproximación a algunos elementos de la vida y obra del literato José María Vargas Vila en conexión con los debates sobre el papel del arte desde múltiples postulados libertarios. Nuestra intención con esta producción radica a manera de ejercicio crítico y autocrítico en el que evidenciamos que hasta hace muy poco tiempo se le abre un espacio al arte como legitima expresión revolucionaria independientemente de la corriente política de la que se esté hablando, lo anterior, en el marco del activismo y la izquierda en general que de manera amplia, ha convertido las manifestaciones artísticas en vulgares piezas publicitarias. Lo anterior, debe ser entendido desde una óptica mucho más amplia que busca acercarse a diversos lugares de enunciación para reconstruir en esta oportunidad -aunque sea de manera bastante parcial y sesgada- la historia del anarquismo en Colombia de la manera más profunda posible, lo cual a la postre invita a emular dichas aproximaciones a diferentes expresiones de la vida social como lo son el sindicalismo, las luchas estudiantiles, los movimientos indígenas, y en este caso, el arte. Hechas estas aclaraciones entramos en materia.

I.Las conexiones del anarquismo con el arte:

Sin lugar a dudas no han sido pocos los esfuerzos que desde las trincheras del anarquismo se han desplegado para asumir las cuestiones concernientes al arte, por ende, más allá de los clásicos pero aún recurrentes estereotipos del anarquista tira bombas o el anaquel del obrerista decimonónico, lo cierto es que anarquistas de las más diversas corrientes han logrado desarrollar durante décadas una especial sensibilidad por el arte que aunque resulta imposible dar cuenta de ello de manera homogénea, revisten de vigente importancia en tiempos en los que la instrumentalización se posiciona como el canon de vida de las sociedades contemporáneas. En ese sentido, no nos alcanzan las letras y las paginas para acercanos a este variopinto crisol de expresiones, así pues, lo que intentaremos modestamente en las siguientes líneas será una aproximación a algunos de los más sonados referentes del anarquismo junto con ciertos elementos que de manera matizada podríamos denotar como transversales sobre la materia artística.

En primer lugar, habría que señalar que el arte en el anarquismo ha tendido claramente a mostrar una naturaleza antiautoritaria independientemente de la corriente de la que se haga mención, ya que tanto unas como otras, no han escatimado esfuerzos en oponerse a todas aquellas figuras que bajo la lógica de la especialidad despojan a las mayorías de su capacidad creadora, cuestión que a la larga, se traduce en el rechazo algran artistao algran escenariocomo parafraseando aludimos a lo argumentado por André Reszler2 quien destacará que en pensadores como Proudhon este posicionamiento se materializa en la prioridad que se le da al proceso creativo por encima de la obra puesto que es en el primero en el que la libertad fluye como acción. No obstante a pesar ello, la posición de Proudhon no se quedá en lo subjetivo del proceso, por el contrario, argumenta que lo que haría de este una expresión revolucionaria a diferencia del arte burgués sería su ligazón con las condiciones concretas de tiempo, espacio y contexto que le son propias.

Por ende, en relación al contexto del arte burgués dirá:

La sociedad se separa del arte; lo saca de la vida real; hace de él un medio de placer y de diversión, un pasatiempo, pero del cual no depende; tiene algo de superfluo, de lujo, de vanidad, de libertinaje, de ilusión, todo lo que se quiera. Pero no es ya una facultad o una función, una forma de vida, una parte integrante y esencial de la existencia.3

Para Proudhon este arte será un capricho de las élites puesto que se encuentra desprovisto de potencial revolucionario al no encontrarse anclado a la realidad de la que emana. En contraposición, la propuesta de este pensador esta dada a promulgar por un arte que en vez de ser la representación individual del sujeto, sea la manifestación de la humanidad que dispone sin diatribas de la posibilidad de crear, en ese sentido, estaría en concordancia con lo planteado por Tolstoi para quien existía un arte bueno (el del pueblo) y un arte malo (el de la minorías privilegiadas) según nos relata Reszler.4

Entre tanto, las posturas de autores como Bakunin comienzan a presentar puntos de distanciamiento con lo anteriormente expuesto, en especial, porque en materia de arte Mijail Bakunin más allá de una mirada contextual, mostró cierta inclinación por exaltar el pasado de esta facultad humana puesto que es en ella en donde se podría rastrear un estado máspuro5 del hombre contra la autoridad. En coherencia con ello, Bakunin dice no a un arte militante. Pero dice si a un arte que testimonie la parte inalienable del hombre, su derecho a la pasión y a la acción6.

Contrastante con ello, la posición de Kropotkin en cuanto el arte se muestra mucho más politizada en términos formales hasta el punto de llegar a plantear ciertas funcionalidades que tendría el arte en relación a los diversos momentos de la vida, en ese sentido, Reszler7 nos cuenta que para Kropotkin:

(en el niño), el arte es el libre ejercicio de los dones innatos, ejercicio al cual la educación priva poco a poco de su espontaneidad. Para el adolescente, represente el presentimiento de un mundo para las aventuras y descubrimientos; y después, signo de una toma de conciencia política decisiva, la evasión fuera de las restricciones sociales que lo aprisionan. En fin, para Kropotkincomprometido, el artelo imaginario- es, con la Razón revolucionaria, la base de un movimiento de rebeldía contra la opresión. Como tal, es esencialmente una práctica.8

Ante semejante perspectiva abiertamente mucho más vinculada con la lucha política este pensador argumentará que existe una relación interdependiente entre el artista y el proceso revolucionario comprendido en su basta extensión, así pues, mientras que el artista desde su oficio contribuye a difundir y legitimar su causa, la revolución asegura las condiciones para que el arte pueda manifestarse a sus anchas9. Es por ello que Kropotkin abogará por dejar de lado todas aquellas arandelas que hacen del arte algo complejo y de limitada comprensión para ser reemplazado por algo que pueda ser entendido e interpretado por todo el mundo, en especial, los sectores explotados como lo son campesinos y trabajadores10. Ejemplo claro de esto se palpa en la función que le asigna a los poetas como portavoces de sus contemporáneos de lo que podrá ser el futuro.

Después de este breve recorrido por algunas interpretaciones del arte desde el anarquismo se habrá podido dejar en evidencia puntos de cercanía y distancia, teniendo en cuenta, que para esta ocasión hemos dejado de lado los postulados emergentes del anarquismo individualista que también tiene aportes al respecto pero que por cuestión de tiempo no abordaremos en este caso. Sea como fuere, resulta acertado reconocer que el arte en el anarquismo se ha movido en clara distinción frente a las élites que impulsan sus actividades a manera de distractor para asegurar el mantenimiento de su posición parafraseando un poco a Fernando Pelloutier11, quien a su vez reconoce, que se ha logrado avanzar en condiciones que sean favorables para potenciar las actividades artísticas puesto que se ha logrado despojar en una parte el monopolio ejercido por la burguesía frente al arte creando lenguajes más universales, en esta medida y tratando de sintetizar un poco los puntos en común esbozados párrafos atrás:

Corresponde al Arte la noble tarea de hacer rebeldes. A la percepción confusa aun de la desigualdad de derechos, el arte debe aportar su ayuda y destruir, decorriendo el velo que oculta lo ridículo y lo odioso, el respeto mezclado con el temor que la multitud siente todavía por las morales inventadas por la duplicidad humana.12

II.¿Y Vargas Vila qué?:

Ahora bien, el preludio que acabamos de presentar sirve para ubicar de manera somera el lente desde el que tratamos de interpretar a Vargas Vilas, empero, es necesario iniciar este punto de la disertación señalando que al igual que el profesor Amadeo Clavijo, consideramos que José María Vargas Vila no fue un anarquista en el sentido formal de su concepción, en realidad, tuvo actitudes tendientes a ello13 aunque por momentos sean difusas las fronteras entre sus posturas y las del individualismo anarquista, en definitiva, ello no representa mayor problema ya que nuestro interés esta orientado a rescatar al literato, que consciente o no, promovió anarquicamente el antiautoritarismo.

Pero, ¿quién fue Vargas Vila?. Fue un escritor colombiano nacido alrededor de 1860 que a temprana edad sufrió la perdida de su padre teniendo que convivir con el resto de su familia en condiciones de precariedad. En su etapa adolescente, se unirá a las filas del régimen radical de aquel entonces y posteriormente ejercerá como maestro de escuela. Toma parte activa en la revolución del 1885 en Tunja uniéndose a las filas del ejercito del general Daniel Hernandez, cuando fracasa dicha revolución, se ve obligado a huir a los llanos. Será un momento de ruptura puesto que consolidará su entrega a la escritura aunque su condición de viajero se mantendrá hasta sus últimos días.

José María Vargas Vila a lo largo de su vida y obra fue un acerrimo crítico del autoritarismo y por ende descarga sin piedad sus latigazos contra diversas instituciones en especial la iglesia. A razón de ello, será objeto toda su vida de diatribas en contra de su obra igualmente viscerales como se puede constatar en las siguientes palabras que traemos a colación para corroborar lo anteriormente expuesto en relación a los señalamientos contra este literato:

¿Quién hablo de belleza literaria en obras como Flor de Fango, Ibis, Rosas de la tarde, la simiente…?. En ellas no es solamente el erotismo sensualista del naturalismo lo que se respira: allí se hace la apoteosis del pecado, la excitación a los crímenes más repugnantes a la naturaleza, allí brota como emanación pútrida el odio sistemática a la pureza de costumbres, y a la dignidad, la generosidad y a la moral racional del hombre. Y digo todavía poco, porque son tan burdos, tan desenfrenados, tan selvaticamente africanos, tan nauseabundos los engendros con que mancha páginas este degenerado escritor, que la misma indignación espontanea que siente la dignidad humana al leerlo, se trueca en la compasión que inspira un poseso o un alienado. 14

Estas palabras son tan solo una muestra de las virulentas reacciones que inspiraba Vargas Vila en una sociedad católica y conservadora como la colombiana. Para este autor, el arte debe encontrarse ligado a la época en la que aparece y sólo bajo esta clave puede ser comprendido, de allí, que al explorar los distintos géneros literarios por los que José María coquetea, siempre encontremos una clara referencia con el presente de su época sin mayores maquillajes que los de la realidad de la que fue participe. Sin embargo, su actitud no fue la de mero relator, por el contrario, buscó transgredir la moral impuesta tanto en sus contenido como en las formas de su escritura como el mismo reconoce:

Es por eso que todos los errores, y aun los horrores, hallados por el Vulgo de éticos y de clásicos, en mis libros, han sido voluntaria, deliberada y conscientemente puestos allí, no sólo para enojarlos y aun escandalizarlos por mis flagrantes violaciones a sus cánones sino para demostrarles con ellos, cuan distante estoy yo de todos esos rebaños letrados o semiletrados que pacen en las dehesas anacrónicas de la tradición.15

De igual forma, no sólo han sido críticas lo que ha recibido la obra de Vargas Vila, por el contrario, también ha contado con el reconocimiento como una gran influencia en la literatura de habla Hispana como un importante exponente del modernismo dejando a manera de legado una fecunda cantidad de producción escrita en la que logró posicionar de manera inteligente un estilo que rompe con la técnica habitual, promoviendo en sus textos además de fuertes críticas cargadas hasta de visos apocalípticos que conjugaban con sus múltiples habilidades en formatos literarios como la prosa, la poesía y el panfleto por sólo mencionar algunos. Arturo Escobar se referirá de la siguiente manera al literato calificándolo de “inconforme e iconoclasta, no solamente se estrellaba contra las tiranías americanas, sino contra el despotismo en todas sus formas: el religioso, el político y el filosófico recibieron de su pluma terribles mandobles”16.

En efecto, uno de los temas que mayor interés despertó en Vargas Vila fue la intromisión de los Estados Unidos en latinoamérica a quienes no dudo en desplegar todo su odio “anti-yankee” como se puede consagrar en su obra “ante los bárbaros” la cual aparece como lectura recomendada. Junto a este y otros posicionamientos políticos, encontramos en José María la influencia de varios escritores, muchos ligados a posturas nihilistas, existencialistas y anarquistas tales como D’Amunzio, Barrés, Zolá, Nietzsche,Mallarmé y Oscar Wilde. Con este interesante cóctel literario no es de extrañar que el trabajo de Vargas Vila suscite opiniones como las de Arturo Escobara quien señalará al respecto:

Su obra es demasiado ácida, corrosiva y punzante y su posición, más que la de un radical, fue la de un heterodoxo, que si bien renegó de todo y contra todo, al menos conservó incólume su irreductible amor por la libertad y su desabrochada independencia.17

Desde una perspectiva cercana, Amadeo Clavijo califica la obra de Vargas Vila como insumisa, hereje y con ribetes anarquicos en los que florece su espíritu modernista de la mano del decadentismo18. En definitiva, fue un literato con clara tendencia antiimperilista y antiautoritaria, no exento de controversias como su actitud pesimista o el trato otorgado a las mujeres en algunas de sus obras. Obviamente, son muchas más las cosas que se podrían llegar a debatir de la vida y obra de José María, no obstante, dejamos la tarea a todos y a todas aquellas interesadas en la rebeldía en sus diferentes manifestaciones, en este caso, con referencia a un personaje concreto como lo es Vargas Vila que como se mencionó anteriormente no es estrictamente de filiación anarquista pero con sus aportes, para mal o para bien -si es que tal juicio de valor cabe en este caso- hacen parte de lo que posibilitó el brote de las ideas libertarias en Colombia gracias a su influencia en contra de la autoridad a través de la literatura, en ese sentido, cerramos con las palabras de Fernando Pelloutier cuando invita a que:

Escritores expresad, pues, a todas horas vuestra cólera contra las iniquidades. Demoled con vuestras plumas este Poder que, sin ni siquiera la sombra del pretexto que podrá velar sus crímenes, ahoga, en nombre de la fuerza, las opiniones, ultraja los más respetables, los más íntimos sentimientos y viola hasta los menores derechos. Flagelad a estos magistrados que guardan para los grandes y los ricos toda su indulgencia y consideración y para los humildes y oscuros toda su rudeza, su grosería y su rigor. Marcad con hierro candente la frente de estos brillantes guerreros que ventilan la vida y el honor de los pueblos en los campos de batalla.

Pintores, reanimad con vuestro talento y vuestro corazón el recuerdo de las grandes rebeldías. Pintad los eternos esclavos trémulos de venganza y de cólera amarrados a cadenas que vanamente quisieran romper y que han de sacudir el mundo.

Poetas y músicos, lanzad las vibrantes estrofas que despierten en el alma de los humildes la impaciencia de su servidumbre y, en las horas demasiado frecuentes de desaliento, reavivad el ardor de los fuertes.

Sabios, poned vuestro al servicio de los débiles. Esta es, meditadlo bien, la obra que verdaderamente urge. La palabra inflamada del orador, el violento apóstrofe del satírico, el canto de guerra del músico, deben ser también nuestras armas, y sin olvidar no desdeñar otras, de ellas esperamos más que de las balas forjadas por nuestros valerosos mártires. 19

Colectivo Contrainformativo Sub*Versión

1La cita hace parte de la obra de Vargas Vila Diário secretoy fue tomada textualmente del libro José María Vargas Vila: Insumisión, anarquía, herejíadel profesor Amadeo Clavijo.

2Ver al respecto: RESZLER,André. La estética anarquista. Fondo Cultura Económica. México. (1974)

3Citado que hace parte de la obra de Proudhon Del principio del arte y su destino socialtomada del textoLa estética anarquista de Reszler.

4Ver al respecto: RESZLER,André. La estética….

5Ver al respecto: RESZLER,André. La estética….

6RESLEZER,André.a estética anarquista. Fondo Cultura Económica. México. (1974). P 43.

7Ver al respecto: RESZLER,André. La estética….

8RESLEZER,André.a estética anarquista. Fondo Cultura Económica. México. (1974). P 56.

9Ver al respecto: RESZLER,André. La estética….

10Ver al respecto: RESZLER,André. La estética….

11Ver al respecto: PELLOUTIER,Fernando. El arte y la rebeldía.

12PELLOUTIER,Fernando. El arte y la rebeldía.

13Ver al respecto: CLAVIJO, Amadeo. José María Vargas Vila: Insumisión, anarquía, herejía. Fondo editorial Periferia. Medellín, Colombia. (2014)

14Palabras de Jesús M.Ruano citadas en : ESCOBAR,Arturo. El Divino Vargas Vila. Ensayo biográfico. P 31.

15Fragmento extraído de la obra de Vargas Vila “Rosas de la tarde” Citado textualmente en : CLAVIJO, Amadeo. José María Vargas Vila: Insumisión, anarquía, herejía. Fondo editorial Periferia. Medellín, Colombia. (2014)

16 ESCOBAR,Arturo. El Divino Vargas Vila. Ensayo biográfico. P 102.

17Ibid, P 183.

18Ver al respecto: CLAVIJO, Amadeo. José María Vargas Vila: Insumisión, anarquía, herejía. Fondo editorial Periferia. Medellín, Colombia. (2014)

19Ver al respecto: PELLOUTIER,Fernando. El arte y la rebeldía.

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¡A conspirar se dijo!

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conspi

 

En la  historia colombiana, son muchas las formas en las que poblaciones oprimidas han luchado y resistido a sus opresores gracias a la necesidad de defenderse como grupo o comunidad, de tal manera que  conspirar aparece como imperativo para cambiar el orden actual de las cosas. Tal es el caso, en un primer momento, de las resistencias  de los indígenas nativos hacia los españoles, que luchando contra la imposición de una cultura genocida dieron ejemplo de dignidad y respeto por sus ancestros como seres sentipensantes que aportaban al bienestar de sus comunidades. Fue así como el conocido cacique de los muiscas Tundama, en resistencia a la imposición del dominio español y en nombre de sus antepasados asesinados, organiza diversos grupos para conspirar y realizar enfrentamientos en los que la dignidad indígena se hondeaba como bandera, y que hasta nuestros días, es y debe seguir siendo uno de los referentes históricos de resistencia y defensa de lo propio en nuestro territorio. De igual forma, los enfrentamientos de los esclavos negros hacia los esclavistas que injustamente mutilaban sus vidas, no dejaron más remedio que organizarse y conspirar para quemar las haciendas y huir hacia territorios desconocidos donde  fundaron  los  conocidos “palenques” como comunidades libres[1] en las montañas del Caribe principalmente.

La Revuelta de los comuneros en 1781 hacia la ley española inicia en el territorio de Socorro, Santander donde los campesinos levantaron su voz contra las injustas medidas comerciales impuestas por el virrey, que trajo consigo la unidad de campesinos de varios puntos del país que aunque no exigían el cambio del sistema político, se convirtieron en un referente de insurrección y resistencia. Años más tarde, las huelgas obreras frente a la empresa bananera United Fruit Company [2] organizadas e impulsadas por anarcosindicalistas,comunistas e individualidades, que exigían mejoras en sus condiciones paupérrimas de trabajo y salud a los que estaban expuestos dentro de los enclaves bananeros en la costa Caribe colombiana, produjo a raíz de este poder conspirativo de los trabajadores una de las más cruentas masacres conocidas por estas tierras, denominada como la Masacre de las Bananeras, perpetrada por el ejército colombiano en Ciénaga, Magdalena a orden del gobierno del conservador Miguel Abadía Mendez y como respuesta a la tradicional y arrodillada relación con los Estados Unidos; por tal motivo, las diferentes expresiones estudiantiles a lo largo y ancho del país no dudaron en lanzar su voz de protesta ante este grotesco acontecimiento, quienes sin duda alguno tuvieron que pagar con sus vidas una cuota más de injusticia e impunidad.

Todas estas manifestaciones  no son producto del azar ni muchos menos, por el contrario,  son legítimas respuestas a las condiciones de explotación a las  que generaciones de colombianos han sido obligados a vivir producto de imperio del capitalismo y el mercado. No obstante,  son al mismo tiempo el resultado de la creatividad y el ingenio de unas o muchas personas que en un momento determinado pasaron de la contemplación a la acción contra aquello que les oprimía, esto es, lo que solemos llamar la práctica del “conspire”.

Esta vocación en un sentido simple estaría sustentada en la actividad de conspirar, en idear aquellos planes para generar alguna acción determinada. Sin embargo, esta simple acepción le despoja de su potencial, puesto que, difumina sus cualidades  y determinaciones que le hacen vinculante a prácticas sociales y materiales. Por todo ello, consideramos  necesario desglosar algunas de estas cualidades y determinaciones que nos permitan ver por qué es importante esta vocación de “conspire”.

ANALIZAR PARA ACTUAR.

No es extraño que en algún momento en los diferentes procesos que se han dado en el país hayamos escuchado alguna idea o acción que a la postre ha resultado  equívoca,  igualmente, es frecuente que hayamos sido nosotros quienes planteásemos  una acción insuficiente o contraria para transformar una situación determinada, y en ese sentido, en vez de resolver una adversidad se termina  generando más dificultades que soluciones para el proceso; esto debido a una mala lectura, un análisis simple o equivocado de la situación que se está viviendo.

Por este motivo podemos decir que el acto de conspirar no puede partir de la mera especulación, de los análisis simples que llevados algunas veces por la pasión de la coyuntura u otras veces  por el anquilosamiento de las prácticas: hacer lo mismo frente a todos los procesos, sin tener en cuenta el movimiento y los cambios que se presentan, dando por hecho prácticas “infalibles” para cada situación, constituye un error garrafal para los procesos en resistencia, cuestión que aunque obvia, resulta totalmente pertinente si tenemos en cuenta nuestro extensísimo historial de desaciertos.

Para lograr generar acciones congruentes con el momento debemos partir de un análisis concreto, es decir, un análisis que tenga en cuenta el mayor número de aspectos que estén presentes  en la situación en la que nos encontramos, como lo son la situación material, el contexto histórico, la correlación de fuerzas, etc.

Claro está, esta actividad de analizar no se debe ser una mera práctica “académica”,  es necesario ir más allá,  debe ser una herramienta de lucha que nutra aquellas acciones e ideas  que acumulen al proceso que se esté desarrollando, es decir, requiere de  acciones concretas.

LA SOLIDARIDAD, NUESTRA ARMA MÁS FUERTE.

“Las masas oprimidas, que nunca han estado, ni pueden estar, completamente resignadas a la opresión y a la miseria, y hoy menos que nunca, se muestran ávidas de justicia, de libertad, de bienestar y comienzan a comprender que sólo es posible emanciparse por medio de la unión, por medio de la solidaridad con todos los oprimidos, con todos los explotados del mundo entero”[3]

Retomando las palabras del  aún vigente Malatesta, y a sabiendas de la historia sobre los movimientos, revueltas y revoluciones que han existido en los últimos dos siglos, podemos decir que todos estos procesos no suceden ni de la noche a la mañana, ni son hechos por una sola persona o grupo, más bien ha sido la asociación ya sea espontánea o “formal” la que ha permitido estos procesos, siempre con una práctica especifica que les ha permitido fortalecer la constancia más allá de los intereses comunes, en otras palabras, incentiva a vivir en solidaridad.

Así pues, es necesario traer a colación a Marx en referencia al espíritu y la solidaridad cuando señala que: “es evidente (…) que la verdadera riqueza del espíritu del individuo depende totalmente de la riqueza de sus relaciones reales[4]. A partir de lo anterior, se hace  manifiesto que son las relaciones y  más específicamente a lo  que nos atañe a este escrito, las relaciones de solidaridad, las que permiten la riqueza de un espíritu y practica conspiradora.

Así, la solidaridad es el vínculo que nos permite ya sea por medio de colectivos, organizaciones, movimientos, coyunturas, etc., dar rienda suelta a este espíritu de conspiración; mediante el diálogo, el debate, la discusión, la confrontación de ideas y propuestas, es posible llegar a plantear nuestras formas más efectivas de acción.

Debemos reconocer y aprender que las personas que ostentan el poder sobre el mundo y todo su aparataje que les ayudamantenerlo,  también conspiran y aprenden de la historia y de sus fracasos, que si bien no podemos afirmar que se guíen por un sentido de solidaridad, de lo que si estamos seguros es que a diario se reúnen para discutir cómo pueden aumentar las ganancias, es decir, cómo jodernos más la vida, en esto nos llevan años luz.

 Por este motivo no podemos desconocer este ejercicio de reunión, discusión  y la conspiración entre varias individualidades y/o colectividades que puede brindar un fruto mayor a la hora de plantear propuestas que nos permita avanzar contra aquellas personas que quieren perpetuar el imperio del mercado, pues será la libre opinión y la discusión permanente condiciones inexorables para  potenciar el análisis y la creatividad de nuestras compañeras en clave de hacer de las ideas prácticas transformadoras.

Es verdad que  a partir de la solidaridad  podemos conspirar de una manera más compleja y fructuosa, pero también, es la práctica de conspirar la que en muchos casos permite esos lazos de solidaridad, pues como ya mencionamos, los procesos no nacen de una sola personas sino de varias, de esta manera, el acto en sí de conspirar en torno a una “causa” genera  en las personas la necesidad de asociación, camaradería y apoyo mutuo. No es extraño que en muchos casos recurramos a nuestras compañeras o allegadas con alguna idea para debatirla y ponerla en marcha, o al revés, que  en algún momento se acerquen a nosotras con alguna idea que deba ser escuchada y discutida, son esos momentos los que deben ser aprovechados sin chistar.

¿Y LA CREATIVIDAD?

Muchas veces se ha criticado a la “izquierda” por sus prácticas  conservadoras, podemos escuchar a nuestro alrededor preguntas o frases como: “¿otra vez en asamblea?” “Nunca logran nada marchando”  “ese discurso radical esta pasado de moda” “¿Por qué no hacen algo novedoso?” y hemos de aceptarlo, muchas veces tienen la razón; Y no se nos malentienda, este tipo de escenarios creemos que siguen siendo totalmente necesarios, pero debemos reconocer que en repetidas oportunidades les hemos reducido a un mar de parsimonia en la que escasea la creatividad anquilosándonos en nuestras prácticas autoreferenciales. Estas deben permanecer en esencia, pero transformarse en lo concreto. Así como lo hacen los defensores del capital, nosotros también debemos aprender de la historia y ver que el devenir histórico exige que se estén renovando nuestras formas de acción, nuestro análisis de la situación y también exige que hagamos un uso exhausto de nuestra creatividad.

Por este motivo es necesario que tengamos un espíritu conspirador, pero no aquel que solo remasterice las viejas prácticas, sino que haciendo uso de la creatividad  pero también del análisis y la solidaridad, sea capaz de crear novedosas formas de acción y  propaganda  que  permita llevar la lucha hasta las personas de a pie, que permita que a los procesos se unan cada vez personas  y sean procesos más grandes y fuertese logre generar aquellas maniobras para atacar y confrontar al capital y a quienes nos oprimen. Este tendrá que ser el sendero para la victoria.

LA PRAXIS

Aunque en ninguno de los párrafos anteriores nos hemos alejado de la práctica como fundamento para generar, enriquecer y mantener el espíritu conspirador, es necesario unas cuantas palabras para dejar claro lo relevante de la praxis.

Como ya sabemos el espíritu solo puede realizarse en cuanto es producto de las acciones de la realidad  material. Entonces es necesario, para que podamos mantener un espíritu de conspiración activo, una constancia permanente en articularnos que se exprese  en cada uno de los escenarios en los que estamos inmersos. En concordancia, que se exprese tanto en el barrio como en el trabajo, en la universidad como en la taberna, con nuestra familia, parejas y amigos.

Debemos mantener una reflexión constante frente a los problemas que nos rodean, y generar para cada situación una forma de organización entre las personas que permita empezar a realizar actividades que lleven a una lucha específica, pero a la par, debemos encontrar las formas en que estas luchas específicas se puedan articular y originar procesos más grandes. Se trata entonces de entrelazar lo micro con lo macro.

Por otra parte, es necesario también mantener una reflexión constante  hacia nuestras prácticas y formas de actuar, pues el espíritu necesita la autocrítica para renovarse a sí mismo, estar abierto a la posibilidad de reflexión de sus diferentes cualidades y determinaciones, podríamos decir que ejercer una conspiración hacia sí mismo pues nuestras prácticas no están exentas de caer en los vicios del mundo, y es imperativo deshacernos de esos vicios para poder ejercer  una práctica más radical y coherente.

Es claro que esta práctica conspiradora debe empezar por sí mismo, para extenderse colectivamente,s decir debe crecer individualmente para convertirse en colectiva, así que el compromiso y la voluntad son fundamentales para lograr extender este espíritu, pues si no existe la voluntad para mantener esa reflexión constante y esas reuniones con nuestras compañeras de lucha,  no será posible conspirar de una manera que nos permita alcanzar nuestros objetivos, pues no solo será necesario este compromiso y voluntad  para la conspiración sino para todos los aspectos de la lucha.

Es importante tener muy en cuenta la voluntad, pues dentro de nuestro contexto permeado  de toda la campaña de terror que ha mantenido el Estado colombiano para deshacer cualquier disidencia, estamos sufriendo de una enajenación de las prácticas anticapitalistas, antiautoritarias, radicales, etc., nos hemos alejado algunas veces por miedo, otras muchas por apatía  de la responsabilidad y  práctica revolucionaria. En ese sentido es menester que tengamos una voluntad férrea para poder recrear  y nuevamente tomar una postura reflexiva, critica y contestataria en los tiempos en que vivimos.

 

CREAR UN MUNDO NUEVO                                                                     

Como es obvio este espíritu conspirador tiene un fin, según la especificidad de cada lucha tendrá un fin inmediato que responda a las necesidades que se presenten, porque conspirar no solo se reduce a acciones de ataque hacia el enemigo, sino también a acciones de propaganda, de reflexión, de autocrítica, etc., es mediante la conspiración que se pueden generar los espacios  y procesos que sean necesarios. ¿Porque no, conspirar sobre la formación de un colectivo barrial, sobre un debate en torno a una problemática dentro de nuestro trabajo,  generar un mitin en las universidades?  Son muchas las formas en que se puede ejercer esta práctica y allí es donde la inventiva tiene que hacer gala de su astucia.

La conspiración si bien puede responder a las situaciones y contextos específicos, también debe ser una parte fundamental en la lucha contra el capital, el patriarcado,  el especismo y como no, contra el Estado. Debe dotarse de un sentido radical, aprender de la historia y proponer lo necesario para nuestros objetivos, y por último, debe ser también una herramienta necesaria para construir desde la cotidianidad y nuestros lugares de inserción el mundo nuevo que tenemos en nuestros corazones. Es seguro que a partir de la conspiración  con nuestras compañeras pueden surgir ideas  que permitan ir generando los caminos suficientes que nos lleven a esa utopía que queremos.

¿Y entonces que hay pa´ hacer?, Diría la banda de punk ¡ Todo por hacer! . Así que: ¡A conspirar se dijo!.

Colectivo Contrainformativo Sub*Versión

[1] Una historia del anarquismo en Colombia- crónicas de utopía. 2000

[2] http://www.lafulminante.com/articulos/30890857-Gente-muy-rebelde-1-Renan-Vega-Cantor.pdf

[3] http://www.enxarxa.com/biblioteca/MALATESTA%20La%20anarquia.pdf

[4] https://teoriaevolutiva.files.wordpress.com/2013/10/marx-k-la-ideologc3ada-alemana.pdf

Palabras de Irving Abrahams

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A continuación compartimos unas breves, pero lucidas palabras de Irving Abrahams, Militante del sindicato IWW -Industrial Workers of the World”, uno de los sindicatos con tradición libertaria más importante de Estados Unidos y Canada, a pesar de que tiene seccionales en varias partes del mundo anglosajón, como Irlanda, Australia, Reino Unido, entre otros. Demostrando que el Anarquismo siempre ha estado presente en la lucha de las trabajadoras organizadas.

¡Ay hombe! El Vallenato al son de la lucha de clases

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Son las masacres más grandes
las que vemos aquí cada día
el que no muere de hambre
lo mata la policía.[1]
 
Los platos que rompe el gobierno
los paga mi pueblo trabajando bajo el sol
 no tienen ni solar ni techo
porque su trabajo no tiene valor
se pasan la vida luchando pero este cantante de la población
seguirá con su empeño hasta alcanzarlo
para que a mi pueblo olvidado le llegue la redención
el sistema nos tiene marginados
pero hay que seguir peleando hasta ser el vencedor[2] 

[1]    Canción “Usted, señor presidente”. Interpretada por Máximo Jiménez. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=6gultbdT5ek
[2]    Canción “La ley del embudo”. Escrita por Hernando Marín e interpretada por Beto Zabaleta. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=k1SFbQvCLrs

 

 

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No es  una novedad afirmar que alrededor del género Vallenato  se refuerzan algunos de los valores más retardatarios de la sociedad colombiana[1], y que desafortunadamente,  se potencian mutuamente tales como: el patriarcado, la misoginia, la homofobia, el gamonalismo, entre otros. Muestra de lo anterior fue la polémica[2] desatada a raíz del prefabricado y mercantil beso que se dieron en tarima   los intérpretes  Silvestre Dangond y Poncho Zuleta en la más reciente edición del Festival de La Leyenda Vallenata celebrado en la ciudad de Valledupar  hace tan solo algunas semanas. No obstante, a pesar de que es innegable el predominio machista y autoritario que se ha asentado históricamente en este género musical, también lo es, que tales expresiones no son destino manifiesto. Por el contrario, encontramos en el desarrollo del Vallenato referentes importantes que permiten inferir que la lucha de clases se ha enconado en su interior. Frente a esta última afirmación, dedicaremos de manera somera las líneas del presente artículo.

 

Lo primero que habría que tratar refiere a los orígenes del Vallenato en sí mismo. En efecto, su génesis puede rastrearse en el contexto del siglo XIX en el que paradójicamente predominaba la producción agrícola, pero a su vez, podría señalarse la existencia de una condición de marginalidad rural en tanto el proyecto nación era mucho más nebuloso que en la actualidad, derivando  en una precaria conexión entre las distintas regiones agudizada por las dificultades a nivel de comunicación y vías de transporte. Sumado a ello, encontramos que gran parte de la población colombiana era analfabeta, y es precisamente allí, donde el Vallenato encontrará su cuna en un ambiente en el que se carecían de medios/espacios para la  expresión de los diversos grupos poblacionales y su respectivo quehacer.

 

Así pues, los expositores primitivos del Vallenato hacían descripciones simples de su ámbito cotidiano, en ese sentido, serán recurrentes las alegorías a la vida del jornalero. Es de anotar, que estos cantos se realizaban en íntimas reuniones entre amigos o familiares al son de unos tragos, cuestión que deja en evidencia, que además de cumplir un papel como mecanismo de expresión popular de un sector subalterno, y por tanto generador de realidad, el Vallenato también constituía un eje de articulación social. En este punto, es importante hacer mención al papel del Juglar dentro de la historia Vallenato como expositor primitivo de este, ya que a pesar de lo rudimentario de su quehacer, el juglar como figura de correo ambulante entre las poblaciones cumplió un papel significativo llevando toda clase de mensajes musicalizados con un acordeón convirtiéndose en viva voz del acontecer de las regiones de la Costa Atlántica Colombiana, y precursor, de lo que posteriormente será este género musical.

 

Ahora bien, aunque progresivamente el Vallenato logró fundirse al interior de las clases populares, este proceso se centró casi que exclusivamente en la costa colombiana puesto que para aquel entonces predominaba (¿o predomina?) en el país  una valorización social y cultural jerárquica en la que primaba con total holgura las disposiciones de los llamados territorios andinos. Conexo con ello, no es de extrañar que al momento de ingresar el acordeón a territorio nacional no haya sido recibido con buenos ojos de parte de  las clases dominantes urbanas puesto que no era sinónimo de la “alta cultura” de corte europeo[3] privilegiada en ese momento, y por el contrario, el acordeón era relacionado como un instrumento referido para las clases inferiores. Cuestión que deja en evidencia que el Vallenato no sólo emerge como una expresión musical cualquiera, sino que es  representación de las pugnas sociales y culturales en el marco de las tensiones entre sectores subalternos y las elites. Muestra de ello fue el Artículo 62 de los reglamentos del Club de Valledupar –donde se reunían los propietarios de tierras, políticos y empresarios- el cual rezaba:

Queda terminantemente prohibido llevar a los salones del Club música de acordeón, guitarras o parrandas parecidas…”[4]

 

Por otra parte, en el Vallenato los elementos referentes de ser expresiones  de la lucha de clases no se limitan a las pugnas anteriormente señaladas, ya que además de las disputas por la representación, encontramos también en diversos pasajes musicales que  sus contenidos líricos constituyen  claras refutaciones frente al orden social vigente caracterizado por la injusticia, el oprobio y el despojo. En efecto, podría hablarse de la existencia de un “Vallenato protesta” casi siempre referido a cantautores pertenecientes a grupos insurgentes de los cuales uno de sus exponentes más reconocidos es Julián Conrado[5], sin embargo, estos sólo constituyen una parte de todo el crisol que compone esta expresión del género Vallenato, razón por la cual, no es casual encontrar canciones fuera de estos grupos con alto contenido social y político, especialmente, entre las décadas de los años 50’s y 80’s. Examinamos a continuación algunos ejemplos.

 

Santander Duran Escalona compuso una obra titulada “Las Bananeras” que encontró en la voz de Jorge Oñate[6] a mediados de la década del 70 su versión más popular.  En un   fragmento de la mencionada obra se dice lo siguiente: “Solo quedan los recuerdos escondidos, de las cumbias, de la gaita, la guitarra y el tambo. De las balas con  que el pueblo fue abatido en las plazas y caminos cuando la huelga estalló. Porque allá en la zona bananera, allá sufre sin queja  un pueblo soñador”. De lo anterior resaltan dos elementos fundamentales: en primera medida, se rescata la reivindicación de la memoria de uno de los hechos más significativos del movimiento obrero en Colombia como lo fue la Huelga de las Bananeras y la posterior respuesta de la oligarquía criolla que desde ese momento ya se mostraba servil, tal cual como sucede en la actualidad, a los intereses del capital extranjero. Igualmente, es importante señalar que junto con el relato, esté viene acompañado de posicionamiento, es decir, que además de relatar la historia el autor tiene la clara intencionalidad de agenciar un discurso posicionado, un lugar de enunciación que por su escritura en la que hacen simbiosis elementos propios de la cultura del Caribe y el sentir que produjo los vejámenes orquestados por la United Fruit Company, se puede afirmar que la vocación de esta pieza musical es ante todo una apuesta por enarbolar la dignidad de aquellos que sufrieron el oprobio.

Junto con los relatos históricos, encontramos otras narraciones a que pesar no referirse a un suceso puntual logran evidenciar reivindicaciones de diversos sectores sociales, que aunque diferentes en su particularidad, se encuentran ligados a partir de las condiciones de explotación que tienen lugar en Colombia. En ese marco a manera de ejemplo,  aparece la canción  “Los maestros”[7] de Hernando Marín en la que se denuncia  de forma contundente el vilipendio del que son objeto los educadores en el país negándoles la importancia de su quehacer como se constata en las siguientes líneas :

… es aquel montón de hombres y mujeres que lucha incansablemente por educar la humanidad, el maestro va a la escuela diariamente, no le importan que critiquen su aguerrida voluntad (…) También se que este gobierno les paga de vez en cuando, y otras veces por milagro les paga de mes en mes, ese es otro que no sabe agradecer quienes sus hijos tan bien que los están enseñando, no se acuerdan que fueron niños también, y sea hombre o sea mujer debe ser considerado pero como ellos tienen el poder, y las gallinas de arriba le echan flores a las de abajo

De la misma manera, Daniel Celedón Orsini compuso el tema “La lavandera”[8] como un relato  en el que se expone las duras condiciones que afrontaban  aquellas mujeres que ganaban su sustento y el de los suyos  en el ingrato oficio de lavar ropa de familias acomodadas, es de anotar, que Orsini deja entre ver de forma clara su respeto y admiración por estas luchadoras populares. Dejemos que sea la propia canción la que nos hable de ello:

Lavandera que va sufriendo y en tu silencio lloras tu quejas vas expuesta cual hoja al viento con cargamento de ropa ajena,
de pasar el agua corriendo quizás va huyendo de tantas penas y en lavasa de mundo negro se va fundiendo tu piel morena.  Lavandera manduqueando va todo el mugre de la sociedad
dale duro dale mas y mas que hay tantas cosas que deben blanquear(…)Lavandera de poca sombra nadie te nombra nadie te llama  y en tu casa hay llanto de sobra si lo que cobras ya no te alcanza
cada aurora un bojote de ropa y en cada gota se te va el alma , forjadora misión de pompa jabón que engloba desesperanzas.

Así pues,  en la misma línea argumentativa David Sánchez en “El indio Sinuano”[9]  nos muestra la realidad de otro sector social como lo es el indígena de la siguiente manera:  “Y mi tierra me quitaron de las manos, despojado quedé yo con mis hermanos, al abrigo de los vientos, relegado a los pantanos, y mi nombre destruyeron para siempre, con sus nombres bautizaron a mi gente(…)Y mi historia la contaron al revés, me dejaron pocas cosas que servir ,y lo único que queda de mi raza lo usaron para burlarse de mí”. Con todo ello, se puede dimensionar la riqueza y variedad de temáticas sociales presentes en el “Vallenato Protesta” permitiendo afirmar que su vocación no obedece es un hecho baladí, por el contrario, es una clara determinación de la existencia de compositores e intérpretes del género comprometidos con la realidad del país al margen de aquello que los referentes tradicionales que agencian el Vallenato han designado como tal.

Sin embargo,  las élites de este país tienen la particularidad de cooptar todo sentir que emane del pueblo para voltearlo hacia su propia esclavitud, en las grandes parrandas o bautizos que se hacían en las casonas de las familias más adineradas de la Costa, las cuales se caracterizaban por contratar una orquesta que tocaba solo música europea, pero que entrando en juego el tiempo y el alcohol, y posterior a que la orquesta terminaba su función, los dueños de casa invitaban a los cocineros y meseros, que tenían su propia fiesta en la cocina al son del acordeón, la caja y la guacharaca, para que amenizarán la fiesta de sus patrones.

A manera de correlato, es posible enunciar que se ha constituido con el paso del tiempo una comunidad del Vallenato que obedece a los cambios sociales y políticos propios del capitalismo que de manera inexorable afectaron las dinámicas al interior del género. En efecto, a partir de la década de los 80’s se da un proceso de internacionalización del Vallenato en concordancia con la apertura de las comunicaciones, y en general, con la gestación del modelo neoliberal que tendrá su fiel expresión una década después. En este proceso, emergerán empresas musicales que junto con integración de los artistas a los parámetros  de la seguridad para los trabajadores en términos normativos darán la apariencia de un mejoramiento respecto a quehacer, empero, no es fortuito que para esta época se den lucrativos negocios como lo es el caso de la asociación Sayco quien bajo el sofisma de la defensa de los derechos de los artistas logró constituir un monopolio alrededor de los mismos.

Desde allí se abrió la puerta a la instrumentalización del género Vallenato en concordancia con las dinámicas del mercado. Así pues, el fortalecimiento de una industria fonográfica y la proyección de los artistas como productos dentro del círculo mercantil despojaron al Vallenato de su extracción popular. Para hacerlo, el capitalismo lo fundió con otros géneros musicales, en particular, el pop[10] para irradiarlo de un aire que le diese de mayor rentabilidad en el marco de una sociedad que tiene como vector fundamental el consumo. Igualmente, el capitalismo en su búsqueda por apropiarse de la riqueza del Vallenato banalizó su contenido lírico para darle mayor preponderancia a la producción instrumental creando piezas que incentivan la fiesta, elemento que no es nuevo dentro de las dinámicas del género, sin embargo, lo que resulta novedoso es su inserción en festivales del gran envergadura en los que se mueve bastante dinero en patrocinios, publicidad, licor, entre otros. En este festín del consumo y el comercio hasta los artistas han sido transformados para poderse ofertar como productos de vitrina, en ese sentido y en especial en lo que ha sido llamado “la nueva ola”, es recurrente ver que la estética del juglar se perdió para darle paso a jóvenes con atuendos y cortes de moda que recuerdan más a yuppies universitarios antes que a representantes del sentimiento popular.

Con todo ello queda de manifiesto que la lucha de clases también se ha vivido y se vive dentro del género Vallenato. Dicha disputa va desde sus remotos orígenes como expresión propia de sectores explotados que encontraron en la música fuente importante de construcción de tejido social a partir de su cotidianidad cuestión que contó con el rechazo de las clases altas para quienes estas melodías representaban la vulgaridad del “populacho”. Pero las cosas no acaban allí, el Vallenato también ha sido la ventana para diversas reivindicaciones políticas y sociales como observamos con algunos ejemplos que no se agotan en sí mismos sino que por el contrario invitan a profundizar la investigación sobre estas obras cargadas de rebeldía. Lo anterior cobra especial vigencia en una época que le rinde culto a trivialidad y la estupidez destruyendo a su paso expresiones culturales como lo es el Vallenato al convertirlas en otro artilugio de la sociedad del espectáculo[11] que nos invita a parrandear mientras el mundo colapsa en su propia fetidez.

Que las próximas tonadas de los acordeones sean para cantarla al capitalismo: ¡Y va a caer!

[1]    Algunos episodios de la vida y obra de Diomedes Díaz son ilustrativos al respecto. Ejemplo en canciones tales como “La culpa fue tuya” y “La plata”.

[2]    Nos referimos al despliegue mediático dado al suceso, y las reacciones del público en espacios como foros y redes virtuales.
[3]    ESPITIA,Marco De León. El Vallenato. Origen y evolución. La historia bien cantada. Editorial Sic. Bucaramanga,Colombia. (2010).
[4]     SAMPER PIZANO, Daniel. TAFUR, Pilar. 100 Años de Vallenato. Editorial Aguilar (2016)
[5]    Integrante de las Farc-EP. Entre sus canciones más conocidas se destacan: “Regresó Simón”, “Nada personal”, “Palabrota”, “Bolivariando”.
[6]    Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=RiIusmQVaHc
[7]    Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=LOVpmdExx-0
[8]    Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=NO6hCXN3H-8
[9]    Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=cq3v2AfHW-A
[10]  Casos como el de Silvestre Dangond, Pipe Pelaez, Peter Manjarez, entre otros.
[11]  Concepto tomado de Guy Debord.

ALCA. 10 años de lucha “Antiimperialista”

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Hace 10 años veíamos como en la calles de Buenos Aires los movimientos sociales y sindicales comenzaban a ver el fruto de las luchas de la década anterior, en las calles se escuchaba un fuerte y claro “No al ALCA”, de donde posteriormente gobiernos –progresistas o populistas- se tomaron la imagen de rigor para quitarle protagonismo a sus principales actores. En la foto no quedaron los hombres y mujeres que se enfrentaron años atrás en Bolivia por la privatización del Agua y del Gas, o los múltiples levantamientos indígenas en México y Ecuador, o la fortaleza de los movimientos sindicales en Argentina en el Corralito o miles y miles de personas que en su día a día luchan por recuperar su vida del modelo Neoliberal que los condena a la miseria y el hambre.

Ahora bien, es necesario contextualizar que el ALCA (Acuerdo de Libre Comercio para las Américas) no se desarrolló gracias a un cabezazo de iluminación del entonces presidente de EEUU: George W. Bush hijo. En realidad, fue producto del empeño de las grandes corporaciones dueñas de este Hemisferio para lograr competir de tú a tú en la nueva pugna del capitalismo mundial que conformaría una triada con el posicionamiento en el panorama político de la Unión Europea y Japón. En ese sentido, el ALCA se planteó desde 1990, con la firma del NAFTA – Tratado de Libre Comercio de América del Norte- como un proyecto de control imperialista por parte de EEUU para competir junto a sus nuevos oponentes tanto económica como políticamente.

Las apuestas de los EEUU, como se caracterizaron en el periodo de Bush hijo, fueron cínicas y sinvergüenzas. La ilusión del gobierno norteamericano era crear un tratado de libre comercio en bloque con todos los países del continente afianzando su control frente a los mismos, exceptuando obviamente a Cuba, ya que para aquel entonces no se tenían relaciones comerciales debido al bloqueo impuesto a la pequeña isla.

En ese marco, la cita de resistencia fue esta vez en los días calurosos del verano bonaerense, donde miles de militantes sindicalistas y movimientos sociales se vieron en la cumbre de los pueblos, paralela a la IV Cumbre de las Américas, donde ratificaron el trabajo antiimperialista que habían acumulado en los años anteriores desde sus distintos campos de acción. Vale la pena recordar que las apuestas anarquistas a diferencia de la actualidad, estuvieron presentes en estas campañas y conferencias haciendo estudios sobre las implicaciones del ALCA y los tratados de Libre Comercio, pero también, dejaron de manifiesto su oposición accionando en las calles y haciendo un enérgico llamado a resistir desde todos los campos posibles.

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Después de las notorias luchas antiglobalización que marcaron el final del siglo XX y comienzos del Siglo XXI, las contrapropuestas de integración de América no se hicieron esperar, y como podría suponerse, fueron concebidas una vez más por una política “desde arriba” en las cuales los gobiernos progresistas o populistas que comenzaban su ciclo por aquella época impulsaron una alternativa de integración en donde, al menos a nivel discursivo,   los pueblos fueran protagonistas. Entonces se hicieron comunes las banderas que prometían superar un estado en el que la competencia y la avaricia no fueran los valores que determinaran las conveniencias en las prácticas comerciales. En contraposición, se invitó a encarnar los más grandes valores exaltados por los pueblos que conformaban el naciente Bloque contra hegemónico y antiimperialista.

Allí nació la “Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América” que marcó un punto más de esperanza de los pueblos de América Latina y el Caribe contra el Imperialismo yankee. Esta propuesta fue perdiendo legitimidad cada vez que se veía que los mismos gobiernos que se oponían a la injerencia económica y comercial de EEUU, ratificaban lazos comerciales con multinacionales de distintos sectores económicos fuertemente ligados a las grandes corporaciones como lo es Chevron[1] por tan sólo citar un ejemplo.

En este nuevo panorama, 10 años después deberían ser suficientes para ver los frutos de la supuesta formación de militantes en países con gobiernos progresistas durante la última década, cuestión que queda bastante entre dicho al evaluar los réditos de lo que algunos han llamado el “Socialismo del siglo XXI”. Actualmente en ese panorama las cosas están cambiando en estos países, como lo es el caso de Argentina, donde el nuevo gobierno de derecha se posiciona para redireccionar las estrategias comerciales que venían dándose con el Bloque “contra hegemónico”, por ello, no es de extrañar que el nuevo presidente proponga la desvinculación del país de la MERCOSUR como primer acto de posesión. A su vez, en Venezuela si se llegase a posicionar un gobierno de derecha -no resulta descabellado contemplarlo-, su función tenderá a desmovilizar y reprimir a los movimientos sociales que en estos tiempos ha tenido un cuestionable repunte bien sea por conveniencia con el gobierno, o por una verdadera formación militante.

Esta situación nos permite reflexionar una vez más que la verdadera unión de los pueblos debe darse desde abajo, con las oprimidas y en vistas de crear alternativas al capitalismo mundial, desplazando desde nuestro actuar la lógica cotidiana de mercado en la que los gobiernos, progresistas o no, nos tienen inmersos desde hace marras. Es hora de que los principios anarquistas se posicionen en el movimiento social como verdadera alternativa al poder, para ello, la tarea es ardua y requiere inexorablemente retomar el vector social para que estas propuestas marquen un nuevo rumbo en los movimientos sociales. No podemos permitirnos más quedarnos en el guetto, convenciéndonos de manera estéril entre nosotras si una reivindicación es o no verdaderamente revolucionaria y si podríamos apoyarla o no. Es con la gente, con la vecina, el trabajador, el estudiante, finalmente con todas las nuestras, que tenemos que empezar a materializar la solidaridad, la acción directa y la autogestión. Entre todas tenemos que leer la historia, ¡nuestra historia!, recalcando nuestros pequeños triunfos como la derrota del ALCA, pero sin perder de ruta también nuestras fallas. No podemos seguir delegando en otras nuestra búsqueda por la libertad, Solo las que luchan serán libres!!

 

[1] http://issuu.com/ellibertario/docs/chevron_vzla

NADA SE HA PERDIDO QUEDA TODO POR GANAR

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“Que el mundo va a cambiar, nos dicen…
que cuando votemos, nos escucharán.
Si en cambio no votáis, nos dicen…
los del otro lado nos aplastarán,
y así se quedarán, nos dicen,
con las manos libres para hacer su plan.

Malditas elecciones, decimos,
si la voz rebelde se domesticó.
Malditas elecciones, decimos,
quieren el gobierno,
y nosotros no…”

-Chicho Sánchez Ferlosio-

Peñalisa

Malditas elecciones decimos al ver el panorama en que nos quieren enmarcar, malditas elecciones porque sabemos que gobierne quien gobierne el pueblo siempre pierde. Malditas elecciones que se roban el tiempo y espíritu de lucha de muchas de nuestras compañeras, de nuestras vecinas y amigas. Una vez más nos encontramos con el panorama gris y desolador de las elecciones, este ritual de cada 2 años que nos lleva a reflexionar una y otra vez sobre la poca efectividad de la disputa parlamentaria.

Los grandes medios excitados por la disputa electoral nos muestran un cuadro político cada vez más complicado, que no es diferente a lo que estamos acostumbrados a vivir pues vemos como nivel nacional se han posicionado los mismos clanes políticos de siempre que actualmente representan la Unidad Nacional gracias al discurso de la PAZ, estos grupos como el partido “Cambio Radical”: otrora, partido uribista y ahora como es bien sabido controlado por el Vicepresidente Germán Vargas Lleras, consagrado “enemigo” de Álvaro Uribe Vélez; Partido compuesto por “Delfines” hijos de políticos de antaño, acostumbrados a la politiquería y al clientelismo, que buscan el poder en todas sus formas por lo que no tienen miedo ni vergüenza de dar aval a candidatos expresamente sindicados de corrupción y cercanos a sectores paramilitares como la próxima gobernadora de La Guajira, Oneida Pinto, electa con un poco más del 65% de los votos, comprobando así que este territorio sigue siendo un bastión del Paramilitarismo, en cabeza del exgobernador, Kiko Gómez.

A su vez nos encontramos el repunte del partido Liberal que sigue en manos de los caciques de siempre que saben mover sus maquinarias a la hora del circo electoral, garantizando el poder local en varias gobernaciones y alcaldías en muchos casos en alianzas con partidos que también componen unidad nacional y en algunos casos con “la oposición”, es decir, con el centro democrático, marcando el talante pragmático de estas elecciones a nivel nacional.

En definitiva a nivel nacional se remarca el poderío de todos los partidos de Unidad Nacional desplazando en algunos territorios el poder que se creía podría llegar a tener el proyecto de Extrema Derecha de Álvaro Uribe Vélez y sus camarillas. Pero esto no nos puede llegar a confundir, ya que la proyección en parte del Centro Democrático es recuperar el poder a nivel local, con los concejos, asambleas y alcaldías municipales para poder enfrentar desde las regiones el posible escenario de posacuerdo, que marcará un nuevo recrudecimiento de la avanzada Paramilitar en el país. A su vez marcando el poderío del proyecto Paramilitar en los departamentos del Norte de Colombia, y conservando sus principales territorios en la costa, se encuentra el Partido “Opción Ciudadana”, que cada elección cambia de nombre pero no de personajes y maquinarias.

Es claro que la Socialdemocracia en cabeza del Polo Democrático Alternativo se vio afectada fuertemente a nivel nacional, gracias a sus disputas internas y a su afán de poner por encima del trabajo de base, la disputa por el poder. Se podría decir que su única ganancia es la Gobernación de Nariño, un baluarte histórico del POLO, que ha quedado en manos de un personaje que representa muy bien a un socialdemócrata con ansías de poder.

Finalmente nos encontramos con el segundo cargo burocrático más importante del País, como lo replican los medios, intentando desviar la importancia de las regiones en un conflicto como el colombiano que nos lleva a encontrarnos que el ganador por mucho es el eterno candidato Enrique Peñalosa, un personaje de las entrañas de la Derecha camuflado de “independiente”, que representa lo que todas desde hace varias generaciones estamos acostumbradas, una política diseñada por el clientelismo, la corrupción y la visión de ciudad capitalista que sirve simple y llanamente como lo diría Harvey, para la acumulación del Capital.

Peñalosa representa bien lo que un constructor piensa de la ciudad, es decir, grandes proyectos inmobiliarios que vendan el discurso de una ciudad funcional a la globalización y a los grandes capitales, que profundice cada vez más la segregación social, enfocando sus recursos en mejorar las condiciones en que circula el capital y la mano de obra barata, preocupado por la realización de la gran metrópoli a punta de concreto y bulldozers, al servicio de los grandes contribuyentes de su campaña, como la Ladrillera Santa Fé, la empresa de materiales de construcción Corona –que también tiene acciones en la Multinacional Chilena Sodimac–, y las grandes constructoras como los son Amarilo, Cusezar, Bolivar y Marval; Las cuales van a empezar a cobrarle al nuevo alcalde esos dineros para que les apruebe un POT enteramente a su favor, para obtener las mayores ganancias a costa de los millones de pobres que componen la Capital, ya que recordemos que sus grandes recursos los generan de la construcción de las llamadas VIS y VIP, Viviendas de Interés Social y Prioritario; Cabe resaltar acá, que como bien lo decíamos, el gran vencedor y que se va perfilando como Presidente para el 2018 –Germán Vargas Lleras- saca su mayor tajada en el sector de la construcción y la infraestructura que cogerá como conejillo de Indias a la capital.

Viendo este panorama y sabiendo lo que nos espera, seguimos convencidos firmemente que la lucha no se agudiza cada 4 años, ni que la disputa por los puestos del Poder sea un gran botín para el movimiento social. El actual descalabro de la Socialdemocracia nos hace evidenciar una vez más que la lucha es con las de abajo, sabiendo que estructuralmente no ha cambiado nada en estos 12 años de gobiernos de Izquierda, de ser así esto se abría traducido en capitalizar ese acumulado en votos que defendieran el más fuerte baluarte de la izquierda en el país, pero no fue así y esto lo único que nos demuestra es la ambigüedad que se da en estos espacios.

Bien es sabido que los últimos gobiernos en la capital no han significado un repunte significativo en la Beligerancia del movimiento social, sino al contrario ha significado un retroceso en las posturas más beligerantes que se podían encontrar en décadas pasadas, como las luchas por la vivienda y el movimiento estudiantil, por citar los más apaciguados.

Sabemos bien que el acto de relegar el poder transformador de las personas a través del voto, conlleva a que cuadros importantes del movimiento social descuiden su papel agitador en los barrios fortaleciendo los territorios como germen transformador hacia una nueva sociedad.

Es deprimente escuchar a sectores llamados de izquierda, asumir la misma noche de los resultados una actitud beligerante y contestataria, enfocando su discurso en “ahora si vamos a salir a las calles”, o “ es hora de luchar por lo que nos pertenece”, es acaso esta actitud de “luchar” una posición diferente a la que se debe asumir el resto del año, acaso dejamos de luchar porque la burguesía deja posicionar un gobierno diferente temporalmente, o será que realmente se tiene una lectura de que los cambios y la transformación que necesita esta sociedad viene desde arriba?

Es Igual de triste o peor ver como el Uribismo empieza a hacer lo que la socialdemocracia ha intentado hacer durante años, buscar la solidez de su partido en las bases y el control territorial para así hacerle frente al enemigo, que para ellos, actualmente se personaliza en las FARC y todas aquellas posturas a favor del Proceso de la Habana, pero que en el fondo, el Centro Democrático es enemigo de todas aquellas que nos asumimos contra el proyecto que busca profundizar el modelo Neoliberal a toda costa.

Como siempre las Anarquistas seguiremos insistiendo en que la lucha no es por el Poder, la lucha es día a día concientizando a la gente de a pie: en los barrios, veredas y universidades, seguiremos denunciando a las reformistas que impiden que la lucha sea transformadora y liberadora, y seguiremos reclamando por la organización de todas para hacerle frente al capitalismo, al patriarcado y a la explotación de las oprimidas. Porque sabemos que juntas, paso a paso vamos a llegar más lejos, luchando fraternalmente con todas aquellas que de manera horizontal y solidaria quieran construir un mundo nuevo, en el cual compartamos sin vicios autoritarios el camino de la libertad y la dignidad.

Medios de comunicación y lucha de clases: El caso de lxs 13

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 Al graznido escuchado al borde
De la estrecha carretera
Cuando los rostros afilados de los hombres
Miran al cielo con ojos llenos de asombro,
La noticia propaga por ensalmo:
La señal de los cuervos
Anuncia la nueva hora del terror
Los cuerpos otra vez bajando por el río
La subienda de muertos a orillas
Del nuevo y rojo día
Alguien suelta sus pájaros oscuros
Desde las secretas cámaras del palacio.[1]

 VENCEREMOSHace algunos años Noam Chomsky daba apertura a uno de sus escritos[2] señalando que el tipo de medios de comunicación de una sociedad determinada nos debe interrogar por el lugar en el que vivimos, y a su vez, por el lugar en el que quisiéramos vivir. Este discernimiento del autor Norteamericano cobra especial vigencia en la actualidad a luz de hechos tales como la parafernalia mediática desprendida alrededor de la captura de 13 activistas sociales acusados de manera inquisidora y tendenciosa de ser los responsables de la colocación de algunos artefactos explosivos[3] en la ciudad de Bogotá, Colombia. No obstante, a pesar de las irregularidades en el proceso[4] [5] que salieron a flote conforme avanzaron las audiencias, lo cierto es que hasta el día de hoy tales elementos no se han tenido en cuenta a la hora de “informar” a esa ambigüedad que se suele llamar opinión pública por parte de los grandes medios de comunicación ni por los esbirros del periodismo sicarial que allí laboran.

Sin embargo, es importante reconocer que tal proceder no corresponde a las vicisitudes del azar, ni tampoco depende exclusivamente de los intereses particulares y maquiavélicos de personajes de dudosa reputación como lo son Luis Carlos Sarmiento Angulo[6], Felipe López Caballero[7], Ardila Lule[8], entre otros. En realidad, lo que tenemos en este caso es una clara manifestación de las contradicciones que se expresan en la aún vigente lucha de clases[9], en consecuencia, no son otras contradicciones que las que son inherentes al capitalismo y por tal motivo sería un error ceñir lo acontecido únicamente a la voluntad de una persona o grupo político.

En ese sentido, resulta fundamental no perder de vista el conflicto de intereses que se tejen alrededor de los medios de comunicación puesto que:

No existe, por tanto, la información por la información; se informa para orientar un determinado sentido. Que nadie sea llamado a engaño en una materia en la que tantos quieren aparecer (los comunicadores burgueses) como inocentes, apolíticos o neutrales. No hay tal inocencia, tal apoliticismo o tal neutralidad. Y es necesario recordarlo y tenerlo muy presente si se quiere utilizar los medios de masa para fines progresistas o revolucionarios.[10]

De tal forma, retomando a lo planteado por Chosmky[11] adquiere coherencia que históricamente los sectores dominantes – y valga decirlo minoritarios – han reproducido un imaginario en el que por distintas condiciones se ven así mismos como superiores frente al resto de la sociedad, condición que a la postre, les ha permitido el beneplácito discursivo para utilizar herramientas cualesquiera que sean para inclinar el consenso general a sus intereses particulares puesto que estos serían la representación material de ideales elevados, en otras palabras, la lógica de elite se ha erigido con el paso del tiempo como una lógica de clase bajo el supuesto de la existencia de una minoría inteligente que tendría la “noble” labor de guiar por el camino “correcto” a la numerosa gleba ignorante. Sin embargo, detrás de la demagogia escondida en este discurso con tufillo pseudo-altruista lo que en realidad se aprecia es el pretendido interés por mantener la organización vertical de la sociedad.

Lo anterior nos permite explicar la existencia de:

…medios dominantes y medios dominados en cada época, según su contenido se imponga a los demás o viceversa, en su lucha por la opinión pública, lo que no depende tan sólo de causas ideológicas, sino, básicamente de causas materiales y técnicas, determinantes en la supremacía de los medios masivos sobre otras formas de comunicación.[12]

Así pues, vale la pena virar la atención al carácter material enunciado en la cita anterior ya que en contraposición a las modas intelectuales, lo cierto es que la comunicación tiene su expresión tangible en los medios en los que se expresa -sin importar cuales sean-, y también, en su inserción en la producción económica, razón por la cual, no es descabellado señalar que los medios de comunicación masiva han logrado convertirse en una forma de producción concreta si se tiene en cuenta la complejidad de condiciones que implica (empresas, dinero, trabajo manual e intelectual, maquinaría, tecnología, etc).

Esta compleja trama de relaciones responde claramente a un paradigma de consumo[13] con respecto a los medios de comunicación como fue señalada hace algunas décadas por el Grupo Anarquista Tierra perteneciente a la F.A.I. Según ellxs, las funciones de los grandes medios podrían sintetizarse en cinco tareas fundamentales a saber: 1.vigilancia (supervisar lo lucrativo), 2.adjudicación de status(crear símbolos, asignar significados), 3.presionar para la aplicación de normas sociales(enjuiciamiento de la opinión), 4.transmisión de cultura (bajo el parámetro económico), 5.narcotizante (hacer de lo presentado algo superfluo). Concordante con ello:

En la actualidad, el panorama mediático nos muestra una maraña de empresas de comunicación al servicio de un mismo interés: el sistema de economía del mercado. Por eso, aunque podamos descubrir tendencias políticas en muchos medios de comunicación, mantenemos la tesis de que la verdadera ideología dominante en dichos medios se alinea con las bases sobre las que se asiente el capitalismo neoliberal.[14]

Es pues ante semejante brecha de posibilidades a partir de los medios de comunicación que las clases dominantes han optado juiciosamente por utilizarlos para promover idearios en los cuales los distintos sectores subalternos se sientan identificados pero operando siempre en beneficio casi exclusivo de sus verdugos. Visto desde esta panorámica, de lo que se trata es de la fabricación de consensos artificiales en una sociedad determinada, cuestión que, no puede ser otra cosa que un tangible proceso ligado a los recursos y el poder en el que el control mediático reside en la constante falsificación histórica distorsionando los hechos y maquillándoles según el interés dominante.

Por este motivo, cuando se produce el montaje de escala cinematográfica alrededor de la captura de lxs 13 activistas sociales, más allá de querer reprender a lxs supuestos artífices de los distintos atentados en la ciudad de Bogotá, lo que buscaron las clases dominantes fue enlodar la acción política de estas personas puesto que sus actividades a nivel barrial, estudiantil, laboral, etc, son contrarios en varios sentidos del modelo social vigente marcado por la injusticia y el oprobio. Crear falsxs enemigxs -especialmente si son luchadorxs sociales- es una de las tácticas que emplea la oligarquía para enfocar la atención en problemáticas artificiales, y de esta forma, desviar las miradas de los problemas estructurales íntimamente ligados a las condiciones objetivas que sostienen la brecha entre las minorías opulentas y las mayorías explotadas dejando de manifiesto que el meollo del asunto estriba en las tensiones inherentes a los antagonismos entre clases.

Consecuentemente, “cuando se trata de construir un monstruo fantásticos siempre se produce una ofensiva ideológica, seguida de campañas para aniquilarlo”[15]. En el caso de lxs 13, la seguidilla de informaciones matutinas en la gran mayoría de grandes medios de comunicación reforzaba el mensaje día tras día de identificar en ellxs un enemigo social a erradicar, no obstante, el carácter parcializado de dichos medios dejó siempre por fuera las constantes irregularidades presentadas en el proceso, y además, las hojas de vida de estas personas que les respalda como luchadorxs sociales. Es por esto que nunca vimos a RCN, Caracol, NT24, y demás oficinas del periodismo badulaque y cizañero acercándose a hacer sus pendencieros reportajes y emisiones de noticias evidenciando el activismo social de las personas injustamente señaladas en este caso, a manera de análoga, brillaron por su ausencia las entrevistas a conocidxs, amigxs, familiares y compañerxs de trabajo para que dieran su versión de lo que acontecido, y cuando lo hicieron, utilizaron el material de manera ruin para continuar despotricando de lxs imputadxs.

Habría que agregar que:

Detrás de la manipulación informativa no sólo se esconde la búsqueda de una tergiversación de la realidad , sino , sobre todo, la educación emocional de la ciudadanía ante los estímulos que recibe en forma de noticias. Despertar sentimientos emocionales negativos respecto a determinados estímulos mediáticos, es el objetivo prioritario. No importa tanto lo que el espectador pueda o no conocer, como el modo en que dicho espectador reaccione emocionalmente a la noticia en cuestión, al estímulo mediático que se presenta en forma de noticia.[16]

En síntesis, podemos afirmar que alrededor de los medios y de la comunicación en sí, lo que se tejen son tensiones puesto que su desarrollo no es otro que el de la lucha de clases. Esto es comprensible en el caso de lxs 13 si ubicamos lo sucedido en el marco de lo que vagamente ha sido llamado posconflicto -que de pos sólo tiene el rotulo- como una estrategia   que busca desarticular todos los focos disidentes y de resistencia – sean armados o no- al interior de los movimientos sociales para que de esta forma lo que ha sido llamado la locomotora minera[17] por el presidente y portavoz de la oligarquía Juan Manuel Santos opere sin mayores contravenciones siendo fiel a los intereses de su clase sin importar las consecuencias que pueda acarrear a nivel económico, ambiental, político y social, perfilando al país en el ámbito del extractivismo en plena concordancia con el boom que se ha dado de un tiempo para acá en el continente en esta materia con el auspicio del imperialismo norteamericano,chino, entre otras potencias.

Así pues, lo que se avizora son tiempos de recrudecimiento en la represión para todos y todas aquellas que no se plieguen a las “nuevas” condiciones que se den a partir de la pantomima del posconflicto y la repartición de los cargos en el direccionamiento del orden social en Colombia. Será también, una oportunidad para que principalmente los sectores independientes se aboquen a construir escenarios de unidad ejerciendo la política de una forma distinta a las plataformas predominantes – sean de derecha o izquierda- yendo a la raíz de las problemáticas que se viven en el país. Este camino muy seguramente presentara dificultades de todo tipo, entre esas, los montajes judiciales a lxs luchadores sociales, cuestión que debe remitir a Taufic cuando señala que:

Los periodistas revolucionarios, en todo caso, no deben limitarse a reflejar más o menos pasivamente el mundo y sus luchas, sino deben participar en ellas sumando sus fuerzas intelectuales a la revolución, con la polémica, la sátira, la denuncia, la exaltación de los valores populares, el desenmascaramiento de los intereses reaccionarios, el hostigamiento a los enemigos, la colaboración con todas las causas progresistas en cualquier parte del mundo.[18]

Colectivo ContraInformativo Sub*Versión


[1]    ROCA,Juan Manuel. Antología poética. Felix Burgos Editor. Colombia. (1983). P 105.
[2]    Ver al respecto: CHOMSKY, Noam. El control de los medios de comunicación.
[3]    Ver al respecto: Redacción diario ADN. http://diarioadn.co/bogota/mi-ciudad/atentados-en-bogot%C3%A1-capturan-a-responsables-1.162814
[4]    Ver al respecto. Colombia Informa. http://www.colombiainforma.info/politica/derechos-humanos/2616-irregularidades-en-la-decision-de-medidas-de-aseguramiento-contra-los-13-detenidos
[5]    Ver al respecto. Diario El Espectador. http://www.elespectador.com/noticias/judicial/juez-deja-libertad-13-personas-senaladas-de-participar-articulo-585544
[6]    Ver al respecto: https://www.facebook.com/ccsubversion/photos/pb.1406816536263986.-2207520000.1441410954./1634853526793618/?type=3&theater
[7]    Ver al respecto: https://www.facebook.com/ccsubversion/photos/pb.1406816536263986.-2207520000.1441410954./1629354777343493/?type=3&theater
[8]    Ver al respecto: https://www.facebook.com/ccsubversion/photos/pb.1406816536263986.-2207520000.1441410954./1629027164042921/?type=3&theater
[9]    Para profundizar sobre este tema recomendamos remitirse al texto “¿Qué es el anarquismo de lucha de clases? De Wayne Price. Disponible en: http://www.anarkismo.net/article/14417
[10]  TAUFIC,Camilo. Periodismo y lucha de clases. Ediciones Akal, S.A. Madrid, España. (1986). P 25.
[11]  Ver al respecto :CHOMSKY,Noam. Op cit
[12]  TAUFIC,Camilo. Op cit, p 49.
[13]  Ver al respecto: Grupo Anarquista Tierra. Los medios de comunicación de masas y la alternativa autogestionada. Disponible en: http://www.portaloaca.com/opinion/7087-los-medios-de-comunicacion-de-masas-y-la-alternativa-autogestionada.html
[14]  PALACIOS,Alfonso. Medios de comunicación y manipulación. Disponible en: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=174060
[15]  CHOMSKY,Noam. Op cit , p 36.
[16]  HONRUBIA,Pedro. Manipulación de las emociones y medios de comunicación. Disponible en: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=120274
[17]  Para mayor comprensión remitirse al actual PND (Plan Nacional de Desarrollo) colombiano.
[18]  TAUFIC, op cit. P 222.